En entrevista con BeHealth, la Dra. Bárbara Barros, psicóloga clínica conversó sobre la importancia de la educación en el hogar, la violencia doméstica y las herramientas claves para el manejo de las emociones en los niños/as.
La experta destacó la importancia de no exponer a los niños a una situación de violencia, puesto que, esto generaría un impacto negativo en su vida. “Cuando hablamos del hogar, hay que tener presente que este sitió es el espacio seguro de los menores, es el lugar donde ellos deberían tener más confianza”.
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La salud emocional de los menores es un punto clave que se puede ver afectado producto de las situaciones de violencia doméstica, estas pueden impactar a:
- El estado de ánimo
- Desarrollar síntomas de tristeza
- Ansiedad
- Miedo
- Frustración
- Culpa
Salud emocional
La Dra. Bárbara Barros señaló que, “el bienestar y el desarrollo de los menores cuando se presentan conductas o situaciones de violencia doméstica, no solo los va a impactar en el momento, es un proceso que se puede dar negativamente a largo plazo”.
Además, enfatiza que la violencia en casa no se debe soportar solo por mantener un hogar, las madres deben ser conscientes del daño que le pueden hacer a los niños para el futuro si se sigue exponiéndolos a esas situaciones.
“Una relación se sostiene con respeto, amor, conciencia y autonomía de libertad”, expresó.
Para abordar la violencia doméstica se deben tener en cuenta dos aspectos claves:
- El ejemplo: este comienza principalmente desde casa, donde se maneja como un espacio de seguridad donde se demuestren esas relaciones que son saludables y de respeto.
- Manejo emocional: se le debe enseñar a los niños a manejar y controlar las emociones, tanto en el hogar como en la escuela e identificar las señales que ellos muestran tras alguna emoción.
Señales de alerta
Los cambios que los padres y madres deben observar de sus hijos cuando se están comportando violentos o tiene ciertas conductas que no son apropiadas son:
- Se evidencia cuando se presentan cambios en su comportamiento frente a situaciones que le generan alguna emoción negativa, por ejemplo, el coraje y cómo lo afronta en el momento.
- Observar la conducta de los menores debe estar acompañado del modelo que los padres dan, además, en ocasiones es necesario la ayuda profesional de los psicólogos.
“Es importante destacar que no todos los niños son iguales, no se deben tratar de la misma manera y existe gran variedad en la crianza de los menores”, concluyó.
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