Eli Lilly anunció una reducción significativa en el precio de Zepbound, su medicamento estrella para la pérdida de peso, como parte de un acuerdo alcanzado con la administración del presidente Donald Trump.
El anuncio, que también involucra a Novo Nordisk —fabricante de Ozempic y Wegovy—, apunta a ampliar el acceso a tratamientos que han transformado el abordaje clínico de la obesidad en Estados Unidos. Tras la noticia, las acciones de Eli Lilly cayeron casi un 1%, reflejando la sensibilidad del mercado ante cambios de política pública que afectan a la industria farmacéutica.
Lee: Eliminan cobertura de medicamentos para la obesidad del Plan Vital
Eli Lilly informó que el precio mensual para el vial de dosis única más baja de Zepbound se redujo a 299 dólares, frente a los 349 previos. La dosis de 5 mg bajó a 399 dólares, un recorte de alrededor del 20%, mientras que las presentaciones de 7.5 a 15 mg pasaron de 499 a 449 dólares. Estas reducciones son particularmente relevantes en un momento donde los tratamientos para peso se han convertido en uno de los segmentos más lucrativos de la industria farmacéutica, con una demanda que crece año tras año en EE.UU. y otros mercados.
Por su parte, Novo Nordisk anunció previamente que Ozempic y Wegovy bajarían su precio mensual de 499 a 349 dólares, además de ofrecer sus dos dosis más bajas en 199 dólares durante los primeros dos meses. La presión ejercida por la Casa Blanca aceleró estas medidas, enmarcadas en una ofensiva más amplia de Trump para combatir los altos costos de medicamentos en el país. Analistas destacan que ambos recortes podrían reconfigurar completamente la competencia por el liderazgo de este mercado.
Impacto en el acceso y en el mercado de la obesidad
Como referencia, el costo mensual original de Zepbound era de 1,086 dólares, mientras que Ozempic tenía un precio promedio de 997 dólares. Con el nuevo portal TrumpRx.gov, los pacientes de Medicare y Medicaid podrán acceder a los productos por 350 dólares al mes a partir de 2026, con una meta de reducir este precio a 250 dólares para 2028. Además, las formulaciones orales —próximas en desarrollo— tendrán un precio mensual de 149 dólares, lo que podría incrementar drásticamente el acceso debido a su potencial facilidad de fabricación y distribución.
Lee: El urgente llamado del Dr. Luis Mayol para enfrentar la obesidad infantil
Los esfuerzos regulatorios coinciden con una expansión sin precedentes del mercado de medicamentos para bajar de peso. Tanto Eli Lilly como Novo Nordisk compiten agresivamente por desarrollar alternativas en píldora, ya que los expertos anticipan que estas versiones serían más económicas y llegarían a un público más amplio, especialmente a quienes evitan los tratamientos inyectables.
El contexto político también juega un papel central. Trump ya había impulsado medidas para que las farmacéuticas emparejaran sus precios en EE.UU. con los costos más bajos ofrecidos en otros países, tras estudios que demostraron que los medicamentos estadounidenses son hasta 2.8 veces más caros. La Casa Blanca ha comunicado que esta estrategia busca reducir los gastos del sistema de salud y responder a la presión pública por el elevado precio de fármacos esenciales.
La dimensión empresarial tampoco pasa desapercibida. En noviembre, Eli Lilly se convirtió en la primera farmacéutica en alcanzar un valor de mercado de 1 billón de dólares, convirtiéndose en la segunda empresa no tecnológica en lograrlo después de Berkshire Hathaway. El anuncio del recorte de precios llega justo cuando su valor bursátil experimentaba uno de sus años más sólidos, con más de 38% de crecimiento acumulado.
Con estas medidas, tanto el gobierno como los fabricantes buscan equilibrar el acceso a terapias innovadoras y la sostenibilidad financiera del sector, en un momento donde la obesidad es considerada una epidemia global y uno de los principales desafíos de salud pública del siglo.

