Un reciente estudio liderado por científicos del Centro Alemán para Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE) y la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich (LMU) han revelado que la pérdida del olfato podría ser uno de los primeros indicios de la enfermedad de Alzheimer.
El estudio publicado en la revista Nature Communications, donde sus hallazgos identificaron que un mecanismo del cerebro podría explicar por qué perder el olfato suele preceder a otros síntomas más conocidos de esta patología neurodegenerativa.
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¿En qué consiste?
La investigación dirigida por el Dr. Lars Paeger y el Dr. Jochen Herms, ambos descubrieron en la investigación que las alteraciones en las composiciones de las membranas de las fibras nerviosas son la clave en este proceso.
Por su parte los expertos en su descubrimiento han identificado que en condiciones normales la fosfatidilserina (un lípido que se encuentra en el interior de la membrana neuronal) se traslada como una señal para que la microglía elimine conexiones sinápticas innecesarias o disfuncionales.
A su vez, la investigación plantea que el sistema inmunitario al detectar algunos cambios químicos en neuronas específicas, puede generar un ataque que daña las conexiones entre el bulbo olfatorio y el locus cerúleo, la zona cerebral que interviene en la percepción de los olores.
De acuerdo al Instituto de Estadísticas de PR, durante el periodo del 1 de enero de 2014 hasta el 31 de marzo del 2021 se identificaron 24.384 casos en la isla. Además, en el 2019 ocurrieron un total de 2.315 muertes a causa de esta enfermedad.
¿Cuáles fueron los resultados?
Los hallazgos fueron publicados en la revista, están basados en estudios con modelos animales, análisis de tejido cerebral humano y tomografías por emisión de de positrones (PET) y podrían facilitar el diagnóstico temprano y un tratamiento más eficaz de la condición.
Este es un estudio que tuvo un enfoque multidisciplinario en el que se incluyeron tres fuentes de evidencia:
- Pruebas en ratones: estas mostraron una pérdida temprana de las conexiones olfativas.
- Imágenes PET: realizadas a pacientes vivos en los que se evidenció alteraciones en las regiones cerebrales relacionadas con el olfato.
- Análisis de muestras de tejido cerebral de personas fallecidas con alzhéimer: estas confirmaban los cambios bioquímicos responsables de la respuesta inmune que se presentaba.
Los científicos concluyeron en que este estudio adquiere una gran relevancia en cuanto a los nuevos tratamientos con anticuerpos anti-amiloide beta, cuya eficiencia depende de una aplicación temprana.
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