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Pacientes diabéticos: 10 consejos para evitar complicaciones

Algunos consejos sobre el estilo de vida pueden ayudar a prevenir las complicaciones de la diabetes e incluso detener la aparición de la diabetes de tipo 2 en una etapa posterior.

En el último siglo, nuestros estilos de vida han cambiado radicalmente para bien o para mal. La industrialización ha traído consigo el estrés, la comida rápida y el sedentarismo, todos ellos factores de riesgo en el desarrollo de la diabetes de tipo 2 y las complicaciones de la diabetes de tipo 1 y 2.

Tanto si tienes diabetes como si no, adoptar un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad o limitar sus complicaciones.

Dependiendo de tu estado de salud y del tipo de diabetes que te afecta, la medicación (insulina, pastillas, etc.) puede ser útil. Hoy en día, cualquier persona con diabetes puede llevar una vida normal manejando su condición lo mejor posible, gracias a unos pocos ajustes diarios.

Adoptar una dieta equilibrada

No existe una «dieta diabética», sino más bien un consejo de higiene alimentaria que beneficia a todos. Con una dieta equilibrada, no solo puedes controlar tus niveles de azúcar en la sangre, sino también estabilizar tu peso y dar ejemplo a todos los que te rodean.

Para lograr este objetivo:

  • Reducir la cantidad de grasa en tu dieta limitando su uso para cocinar. Prefiere los alimentos a la parrilla, hervidos o al vapor a los alimentos fritos
  • Evita los dulces como pasteles, galletas o caramelos
  • Consume menos sal y usa otros potenciadores del sabor como hierbas, especias o limón, presta atención a los platos preparados

Limita tu consumo de alcohol

No te saltes las comidas, asegúrate de comer a horas regulares y evita los bocadillos

Realizar actividad física regular

Nuestros estilos de vida modernos no son propicios para el ejercicio físico. El equilibrio entre el consumo de azúcar en la sangre y su almacenamiento se inclina con demasiada frecuencia en la dirección equivocada, lo que lleva a un estilo de vida demasiado sedentario. La actividad física regular reduce la cantidad de azúcar en la sangre y mejora la acción de la insulina.

Para obtener el máximo beneficio de una actividad deportiva:

  • Elige una actividad deportiva que te motive y que puedas hacer en compañía
  • Toma las escaleras en lugar del ascensor
  • Ve a dar un paseo después de las comidas
  • En transporte público, bájate en una estación antes de tu destino final y camina un poco
  • Haz lo mismo estacionando tu auto unos metros antes de tu cita.

Si has estado inactivo durante mucho tiempo, habla con tu médico sobre tus planes para volver a hacer deporte. 

Evita el estrés

El estrés puede ser un importante desencadenante de la diabetes. Para limitar el estrés, asegúrate de no descuidar tu vida social y de relajarte con los amigos y la familia. Si estás ansioso por naturaleza, aprende a manejar tu estrés. ¿Por qué no empezar a practicar yoga o meditación?

Dejar de fumar

El tabaco es ahora un factor de riesgo conocido para la diabetes. Se cree que induce a la insensibilidad a la insulina. También aumenta el riesgo de complicaciones en el caso de la diabetes. Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar, solo tienes que encontrar el método que te convenga.

Vigila tu peso

El sobrepeso, especialmente el exceso de grasa abdominal, es también un factor de riesgo para la diabetes, así como para muchas otras enfermedades. Perder unos kilos, si se tiene sobrepeso o incluso se es obeso, puede ser muy beneficioso para la salud.

No te asustes, si optas por un estilo de vida saludable con una dieta equilibrada y reintegras el deporte en tus hábitos, la pérdida de peso se producirá automáticamente. No hay necesidad de seguir una dieta drástica que no se cumpla a largo plazo. No dudes en pedirle a un nutricionista que te siga si no sabes por dónde empezar.

Hacer un balance de tus factores de riesgo

Algunas personas corren más riesgo que otras. Como hemos visto, una dieta desequilibrada, la falta de actividad física y el tabaquismo son factores de riesgo modificables. Otros, en cambio, no lo son. Este es el caso de lo siguiente:

  • Edad (hay más riesgo después de los 40)
  • Predisposición genética (si un miembro de la familia tiene diabetes)
  • Historia (diabetes gestacional, parto de un bebé que pesa más de 4 kilos)

La vigilancia médica periódica y la adopción de medidas sobre los factores de riesgo modificables pueden reducir los riesgos o, al menos, controlar la afección de manera rápida y eficaz.

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