Una esperanza de vida y avance en el tratamiento para la cura del VIH ha sido demostrada por décima vez. Se trata de un hombre de 62 años que, después de recibir un singular trasplante de células madre para tratar un cáncer de sangre, logró dejar los antirretrovirales y lleva 4 años sin tratamiento y libre del virus.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estimó que 40,8 millones de personas vivían con VIH a finales de 2024, de los cuales 1,4 millones eran niños de 0 a 14 años y 39,4 millones eran adultos mayores de 15 años.
También puedes leer: Puerto Rico supera a EE. UU. en control del VIH
El VIH ataca los glóbulos blanco, debilitando el sistema inmunitario y facilita que se contraigan enfermedades como la tuberculosis, otras infecciones y algunos tipos de cáncer.
Esperanza de vida
En el año 2009, Timothy Brown, más conocido como el paciente Berlín fue quién marcó un hito histórico al ser la primera persona con VIH que quedó libre del virus después de recibir un trasplante de células madre. Desde entonces, ya son diez los pacientes que se han curado con la misma metodología.
El último caso confirmado en la revista científica Nature Microbiology, después de un estudio realizado por el Hospital Universitario de Oslo, con la participación del Instinto de Investigación del Sida IrsiCaixa de Barcelona.
Se trata de un hombre de 63 años considerado como el paciente Oslo, quien fue diagnosticado de VIH a los 44 años. Para el 2020, recibió un trasplante de células madre para tratar un síndrome mielodisplásico -un tipo de cáncer de sangre- y se buscó un donante con la mutación genética natural CCR5-delta 32.
Después de dos años, el médico le indicó dejar el tratamiento antirretroviral para el VIH y hacer un seguimiento médico. Luego, a los cuatro años de haber retirado el medicamento sigue sin rastro detectable del virus.
Un trasplante que genera expectativa a la comunidad médica
Hasta el momento, dentro de los casos reportados en remisión, el del paciente Oslo es el de mayor edad. El paciente recibió el trasplante de su hermano, quien tenía la mutación que necesitaba.
De esta manera, este tipo de casos como el del paciente Oslo que padecen de un cáncer hematológico, lo que se busca es un donante que porten la misma mutación CCR5-delta 32, este impide la entrada del virus en las células diana del VIH, los linfocitos T CD4, y que así las infecte.
Es por eso, que en este caso no se encontró un paciente compatible, por lo cual se decidió optar por primera vez por el hermano. De manera inesperada, su familiar era portador de la mutación que se necesitaba.
Hallazgos para lograr un avance en la ciencia
Los expertos han señalado que, en el momento, el trasplante de células madre no es una opción que se puede emplear para todas las personas con VIH, ya que es un proceso complejo y que genera un alto riesgo. Esto se debe a que el trasplante sólo se está haciendo en pacientes con enfermedad hematológica.
Sin embargo, los diez casos reportados son un avance que podría revolucionar la medicina en busca de la cura definitiva para el VIH:
Lee: La aportación del modelo de psicología integrada en el cuidado del paciente VIH

