La vida adulta, lejos de marcar el final del aprendizaje, puede convertirse en una etapa de nuevas oportunidades para las personas con discapacidad intelectual. Sin embargo, después de terminar la etapa escolar, muchas familias se enfrentan a la falta de espacios que promuevan el desarrollo, la participación social y la independencia. Frente a esta realidad surge el programa psicoeducativo Creciendo en la Adultez, una iniciativa que busca fortalecer habilidades y brindar herramientas para mejorar la calidad de vida de esta población.
Un espacio para seguir creciendo después de la escuela
La doctora Sofía Vélez-Cintrón, psicóloga consejera, explicó que el proyecto nació tras identificar una necesidad que durante años ha permanecido invisibilizada.
«Es un programa que lleva en mi mente muchos años. Más allá de intervenir en las cuatro paredes de una oficina, también quería trabajar con la comunidad y con esta población que ha sido históricamente invisibilizada», contó en diálogo con BeHealth.
Según la especialista, uno de los principales desafíos es la transición entre la etapa escolar y la vida adulta, cuando disminuyen significativamente las oportunidades para continuar aprendiendo y participando en la comunidad.
«Hay mucha necesidad, pero más que todo esa dificultad en la transición desde la escuela a la etapa adulta y que no hay muchas oportunidades luego de la etapa escolar para seguir creciendo, aprendiendo y participando de la comunidad».
Aprender durante toda la vida fortalece la autonomía
El programa trabaja el desarrollo de habilidades cognitivas, sociales y emocionales mediante actividades funcionales y experiencias compartidas con otros adultos.
«El aprendizaje no se culmina luego de que se acaba la etapa escolar. Todos tenemos la necesidad y el derecho de seguir educándonos y esta población también».
Las actividades incluyen estrategias prácticas para fortalecer la comunicación, el manejo de emociones y la convivencia, además de un componente permanente de acompañamiento a las familias.
«Las destrezas las trabajamos con actividades funcionales y con intención. Es tener esa estructura donde ese participante pueda aprender haciendo y estando con otros adultos».
Lee: Cuidar la salud mental también es parte del tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal
La especialista destacó además el papel del arte, los juegos y las actividades recreativas como herramientas para potenciar el aprendizaje y mantener habilidades adquiridas.
Familias que también aprenden a acompañar
Uno de los pilares del programa es la psicoeducación familiar, ya que el desarrollo de la persona continúa fuera del espacio de intervención.
«Podemos dar muchas recomendaciones en el espacio de terapia, pero se queda en nada si no acompañamos a esos familiares en la práctica».
Vélez-Cintrón señaló que también es necesario superar la tendencia a infantilizar a los adultos con discapacidad intelectual.
«Se nos olvida que son adultos. Aunque tengan su discapacidad, ellos también tienen retos de vida como nosotros. Hay que ayudarlos, pero no sobreproteger para que también puedan tener esa autonomía».
Lee: Conoce los aspectos que debes vigilar en la salud mental durante el posparto
Un impacto que beneficia a participantes y cuidadores
Aunque se trata de un programa piloto, la respuesta de las familias ha sido positiva. Actualmente participan ocho adultos y continúan llegando nuevos interesados.
«Ayer uno de los mejores regalos que me llevo fue uno diciéndome: ‘Gracias por el espacio. Quedé encantado. Quiero volver'».
Además del beneficio para los participantes, el programa también representa un respiro para quienes ejercen el cuidado diario.
«Ese cuidador tiene ese espacio también para irse a hacer alguna compra, comerse algo tranquilo o tomarse un cafecito. Ese respirito también le da sentido de comunidad al cuidador que muchas veces está solo».
Lee: Resiliencia infantil: cómo la crianza y el apego influyen en la salud mental durante toda la vida
Para la especialista, generar más espacios como este permitirá que los adultos con discapacidad intelectual desarrollen mayor autonomía, encuentren un propósito dentro de la comunidad y continúen creciendo durante toda su vida.

