El proyecto de ley ayudaría a una mejor educación y accesos adecuados a la salud
El Primer Congreso SEUD Latinoamérica, celebrado en Puerto Rico bajo la organización de la Universidad Central del Caribe (UCC) y la Sociedad de Endometriosis y Desórdenes Uterinos (SEUD), ha servido como una plataforma crucial para impulsar una acción legislativa clave: la aprobación del Proyecto del Senado 174 que busca ampliar los derechos de los pacientes que viven con endometriosis.
Lee: “Es difícil trabajar con la regla”: Bella Hadid habla sobre el impacto de la endometriosis
Durante la actividad, que reunió a más de 150 profesionales de la salud y contó con la participación directa de pacientes. La doctora Idhaliz Flores, investigadora y profesora de la Escuela de Medicina de Ponce (PHSU, por sus siglas en inglés), fue una de las principales voces en destacar la urgencia de la aprobación de la medida legislativa.
“No se trata solo de acceso a tratamientos, sino de asegurar que estos pacientes no pierdan su trabajo, su estabilidad ni su dignidad por una condición que muchas veces tarda años en diagnosticarse. La política pública debe estar al nivel del conocimiento científico que ya tenemos sobre la endometriosis”, enfatizó Flores.
Te puede interesar: Recomendaciones para manejar los síntomas de la endometriosis
El proyecto de ley busca añadir un nuevo artículo a la Ley Núm. 82 del 5 de mayo de 2006, que declara a marzo como “El Mes de la Concientización Sobre la Endometriosis’’; con el objetivo de garantizar apoyo integral a las pacientes con endometriosis. Actualmente, la medida, de la autoría de la senadora por el Partido Popular Democrátrico, Ada Álvarez Conde, ya fue aprobada por el senado y se encuentra en espera de aprobación de la Cámara de Representantes de Puerto Rico para luego pasar a la gobernadora Jennifer González Colón.
De aprobarse la medida legislativa, aseguraría un acceso más adecuado a los servicios de salud. Fomentaría el desarrollo de campañas educativas y de concienciación sobre la condición, y establecería acomodos razonables y protección laboral para evitar que las afectadas pierdan su empleo o estabilidad debido a los síntomas y tratamientos que requiere la enfermedad.
Del mismo modo, la actividad reafirmó el liderazgo clínico de Puerto Rico en la discusión científica sobre esta condición que afecta a cerca de 75,000 mujeres en el país.

