Según el National Library of Medicine, la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) impone una alta incidencia y costos sociales significativos. Se estima que el costo anual del tratamiento de estas condiciones en Estados Unidos superó los 10 millones de dólares para el 2021, siendo los costos indirectos aún más complejos de estimar.
El tratamiento para las enfermedades inflamatorias del intestino y su continuidad es fundamental para prevenir daños estructurales en el intestino y evitar complicaciones graves como cirugía o cáncer. Además, estas enfermedades al ser crónicas son más propensas a recaídas.
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De acuerdo a la Fundación Esther A. Torres (FEAT), el tratamiento de las EII consiste en aliviar los síntomas, controlar o disminuir la inflamación y tratar de evitar las recaídas de las enfermedades. Además, el objetivo principal de los tratamientos es alcanzar y mantener una revisión profunda -no hay síntomas, los laboratorios son normales, no se observa inflamación ni por endoscopia ni en biopsias-.
¿Por qué los pacientes abandonan el tratamiento?
El Dr. Nelson Valentín Feliciano, neurogastroenterólogo, explicó para BeHealth que de las causas más frecuentes por la que los pacientes con enfermedad inflamatoria del intestino abandonan su tratamiento, se debe a la falta de adherencia del tratamiento o por algún efecto adverso que ha ocurrido durante la administración del medicamento en este tipo de pacientes.
A su vez, indicó que, “la forma en la que se administra el medicamento puede influir significativamente en la decisión de algunos pacientes para suspender ciertos tratamientos, ya que unos son por vía oral, mediante inyecciones o a través de infusiones. Esto puede convertirse en un proceso lógico complejo para el paciente, hasta el punto de abandonar el tratamiento”.
Cabe destacar que, los diferentes medicamentos que existen para tratar las EII, ninguno está libre de tener efectos secundarios. Sin embargo, hay fármacos que son muy seguros para tratar estas condiciones; los pacientes deben recibir una buena guía y orientación sobre cuáles serán los medicamentos que se les administra para contrarrestar su enfermedad.
“Es importante manejar con cuidado el cambio de terapias en los pacientes para evitar recaídas durante el proceso. Debemos evaluar cada situación con los pacientes para verificar por qué no fue efectivo el tratamiento. Existen pacientes que dejan de utilizar los medicamentos y eso genera el desarrollo de anticuerpos y en ese caso el fármaco no va tener más utilidad”, señaló.
¿Qué estrategias seguir?
Los pacientes generalmente la mayor parte de su tratamiento la desarrollan en su hogar, por ello, es fundamental que esté bien informado y orientado sobre su condición y lo que conlleva el tratamiento, de esta manera estará más preparado en su hogar. Esta es una estrategia clave para lograr la adherencia de los tratamientos en los pacientes.
Además, tener una buena relación entre el paciente y su médico primario o especialista es indispensable para que el experto de la salud pueda dar los parámetros necesarios para cuidar la salud de su paciente.
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