¿Amor o enfermedad? Así es como la celotipia se convierte en amenaza

Los celos desmedidos, muchas veces interpretados erróneamente como una muestra de amor, pueden convertirse en una señal temprana de violencia: La celotipia, un trastorno psicológico marcado por la sospecha infundada de infidelidad, ha sido identificada por especialistas como uno de los detonantes más frecuentes en casos de feminicidio.

El psicólogo clínico Dr. Alexander Joseph Arce advirtió que este trastorno, aún poco reconocido por la población general, está vinculado con una necesidad extrema de control sobre la pareja y una percepción distorsionada de la realidad.

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“Quienes padecen celotipia viven en un estado constante de ansiedad y desconfianza. Vigilan, interrogan, controlan. El problema es que muchas veces estas señales se naturalizan y no se ven como lo que realmente son: una forma grave de violencia psicológica”, explicó el especialista.

De la sospecha al crimen

La celotipia no solo deteriora las relaciones, sino que puede escalar a comportamientos agresivos; menciona el especialista que, este trastorno aparece con frecuencia como una motivación central en casos de feminicidio. El agresor, atrapado en su propia narrativa delirante, puede justificar actos extremos bajo la idea de que ha sido traicionado, aun sin pruebas.

“El celotípico no actúa por evidencia, sino por una convicción interna que no responde a la lógica ni a la realidad”, añadió.

En muchos casos, la celotipia se entrelaza con otras formas de violencia de género, como el aislamiento social, la restricción económica o la imposición sobre la forma de vestir o actuar. Estas dinámicas de control absoluto conforman un patrón que, de no ser detectado a tiempo, puede tener consecuencias fatales.

Uno de los principales retos que enfrentan los profesionales de salud mental es que la persona con celotipia rara vez reconoce que tiene un problema. Esto impide que busque ayuda por iniciativa propia y dificulta la intervención temprana.

“Cuando hay celos enfermizos, la pareja suele vivir en un entorno de vigilancia y temor. Muchas veces, el control se ejerce de manera tan sutil y progresiva que la víctima no se da cuenta hasta que la situación es extrema”, afirmó Arce.

Atención disponible en Cabo Rojo

Frente a esta realidad, el Hospital Metropolitano de Cabo Rojo ha puesto en marcha un programa especializado de atención para personas que presentan conductas celotípicas o se encuentran en relaciones afectivas marcadas por el control y la desconfianza extrema.

Los servicios incluyen evaluaciones diagnósticas, terapia individual y psicoterapia grupal, orientadas tanto a tratar el trastorno como a prevenir futuras situaciones de violencia.

“Queremos crear conciencia de que la celotipia no es amor ni pasión. Es una condición psicológica que puede tratarse, pero requiere voluntad y apoyo profesional”, señaló el equipo de salud mental del hospital.

Los especialistas instan a la ciudadanía a no minimizar ni justificar los celos posesivos. Reconocer los signos a tiempo puede marcar la diferencia entre una relación saludable y un desenlace trágico.

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