Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que existen 50 millones de personas con infección crónica por hepatitis C en todo el mundo. Además, cada año se producen cerca de 1,0 millones de nuevas infecciones.
En entrevista con BeHealth, la Dra. Marielys Otero, infectóloga del Manatí Medical Center compartió la información más relevante sobre la hepatitis C y lo que la gente debe conocer acerca del virus.
La hepatitis C es una infección vírica que afecta al hígado, puede manifestarse de dos formas: aguda (a corto plazo) y crónica (a largo plazo) llegando a ser mortal. Su transmisión se da mediante el contacto con sangre infectada a través de:
- Inyecciones y procedimientos poco seguros en el ámbito de la salud.
- Transfusiones de sangre sin analizar.
- Uso compartido de agujas y jeringas entre personas que se inyectan drogas y prácticas sexuales que conllevan contacto con la sangre.
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El virus y su forma de atacar
“La incidencia de infección por transfusiones de sangre ha disminuido muchísimo, eso era antes de que se conociera sobre el virus. Debemos tener en cuenta que este virus también se puede transmitir en pacientes que se dializan y mediante otros artículos personas como piercings, tatuajes o navas”, comentó Otero.
Este es un virus que tan pronto ingresa al cuerpo se puede alojar en el hígado, causando una inflamación aguda. Es en ese momento cuando aparecen ciertos síntomas y el virus se puede quedar de forma crónica en el hígado y crear una enfermedad crónica hepática en la que la persona se puede dar cuenta muchos años después de la primera infección, así como lo explicó la experta.
“Sexualmente existe la posibilidad de transmitir hepatitis C, sin embargo, es menos probable contraerla de esa forma sobre todo en las poblaciones que se han visto en más riesgo. Solo se ha evidenciado el contagio en hombres que tienes relaciones sexuales con otros hombres o individuos heterosexuales que tienen sexo con múltiples parejas”, explicó.
¿Tiene cura?
La Dra. Marielys Otero resaltó que, cuando existe una infección aguda el cuerpo puede eliminar el virus. Sin embargo, es una probabilidad que ocurre en muy pocas personas. “Sí el cuerpo elimina el virus, no tenemos riesgo de convertir esa hepatitis C en un daño crónico”.
“Quiero recalcar que aunque nuestro cuerpo se cure, si seguimos con conductas de riesgos podemos estar expuestos a volvernos a infectar”, expresó.
En Puerto Rico las estadísticas son retantes en cuanto a la infección por hepatitis C, en Estados Unidos y nivel global sigue siendo un desafío, ya que no todo el mundo quiere realizarse la prueba de detección. Se estima que la incidencia de pacientes en la isla ha disminuido en los últimos años por la campaña que se ha realizado sobre el virus, ha bajado entre un 2 % y un 3 %.
“El propósito es erradicar la hepatitis C para el 2030”, agregó.
Sintomatología
De acuerdo a la información de la especialista, los síntomas que se pueden presentar en torno al virus se divide en dos cuadros clínicos:
- Hepatitis aguda viral: sucede semanas después del contagio, donde el hígado puede tener una inflamación aguda o severa. Se puede manifestar por la elevación de las enzimas hepáticas, aumento de la bilirrubina, dolor abdominal en la parte superior derecha por la inflamación del hígado, malestar general, náuseas y vómitos.
- Manifestación crónica del hígado: se evidencia en personas que en el momento de realizarse la prueba o un chequeo general se muestra que las enzimas del hígado inflamado están más altas del nivel normal. Otros pacientes pueden manifestar plaquetas bajas.
“La mejor forma de eliminar este virus es mediante la prueba. Toda persona mayor de 18 años, independiente de los factores de riesgo se la debe realizar con el fin de la detección temprana y tener un mejor tratamiento”, concluyó.
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