Retraso en el diagnóstico: un desafío para los pacientes con EII

La gastroenteróloga Dra. Maithili Chitnavis advierte que el retraso en el diagnóstico sigue siendo uno de los grandes retos en la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). “La enfermedad de Crohn tiene un mayor retraso en el diagnóstico que la colitis ulcerosa”, explicó.

De acuerdo con la doctora, en promedio, los pacientes con Crohn tardan un mes en consultar al médico desde que aparecen los primeros síntomas, y luego esperan alrededor de 3.5 meses hasta recibir un diagnóstico. En total, esto puede sumar hasta 9.5 meses de incertidumbre. En contraste, quienes presentan colitis ulcerosa suelen acudir antes porque los síntomas son más llamativos, como el sangrado rectal, la urgencia o el tenesmo.

sigue leyendo: Lo que nunca le pregunté a mi gastro cuando me diagnosticaron con colitis ulcerosa

La especialista resalta que “un retraso de seis meses en el diagnóstico aumenta el riesgo de complicaciones”, entre ellas fístulas, abscesos, estenosis, neoplasias y, en muchos casos, la necesidad de cirugía.

Factores de riesgo que alargan el camino al diagnóstico

Algunos elementos, según la galena, dificultan identificar a tiempo la enfermedad. Por ejemplo, la enfermedad de Crohn ileal puede pasar desapercibida hasta que aparecen problemas graves, como una obstrucción intestinal o una fístula hacia la vejiga. Además, el tabaquismo, los antecedentes de apendicectomía, la diabetes y hasta la obstrucción intestinal previa pueden complicar la detección.

Otro punto crítico es el diagnóstico erróneo: “El 57 % de los pacientes recibe una valoración incorrecta antes de ser diagnosticado con EII”, señaló Chitnavis, lo que retrasa aún más el inicio de un tratamiento adecuado.

Genética, ambiente y desencadenantes

La enfermedad inflamatoria intestinal combina factores hereditarios con elementos del entorno y del sistema inmunitario. Se estima que la enfermedad de Crohn tiene un componente hereditario en el 75% de los casos, mientras que la colitis ulcerosa alcanza el 67 %.

Lee más: De acuerdo a un nuevo estudio, el apéndice podría ser la causa de las recaídas en pacientes con colitis ulcerosa

Los desencadenantes pueden ser muy variados: desde una infección intestinal o una intoxicación alimentaria, hasta el uso de antibióticos, anticonceptivos orales o isotretinoína. Un ejemplo de ello, según la especialista, es el caso de una persona que desarrolló Crohn después de una intoxicación alimentaria, lo que mostró cómo una infección puede activar la enfermedad en alguien predispuesto genéticamente.

Más: Descubren cómo predecir qué tratamiento funcionará en colitis y Crohn

La Dra. Chitnavis concluye que la clave está en la detección temprana: cuanto más rápido se identifica la enfermedad, mejores son las posibilidades de evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Comenta

spot_img

Articulos relacionados

Las más Recientes