En entrevista con BeHealth, Nicole Danielle Bloom Colón, profesora en infancia, instructora de natación y paciente de psoriasis dio a conocer su testimonio de vida sobre la condición que padece desde hace 7 años.
La condición de Nicol comenzó en el 2018 cuando tenía 23 años, para el 2019 sufrió el episodio más fuerte hasta el momento, “todo el cuerpo en general, de pies a cabeza se me abrió, estuve mucho tiempo hospitalizada, casi me muero. Es un milagro que hoy esté acá”.
También puedes leer: Cita con el dermatólogo: ¿Qué debes consultar y cómo prepararte si tienes psoriasis?
Una vida activa
“Estuve toda una vida haciendo deporte de alto rendimiento, realizando polo acuático. Estoy acostumbrada a tener una vida activa y no estar restringida por mi cuerpo”, expresó.
Actualmente Nicol tiene 31 años, ha convivido con la enfermedad 7 años. Ha buscado diversas formas de educación para aprender sobre su enfermedad, sus tratamientos y poder convivir con ella.
“El diagnóstico actual al que me enfrento es: psoriasis, dermatitis seborreica y dermatitis atópica”, añadió.
Estas condiciones han llevado a que la paciente tome ciertas decisiones sobre su vida, ya que deben basarse con respecto a cómo su cuerpo se puede acoplar y adaptar, teniendo en consideración el diagnóstico de su enfermedad. “En mi maleta cuando viajo deben ir mis medicinas por si pasa algo, mis cremas y demás, esto genera un costo adicional en las maletas siempre”.
“Para el paciente es duro hacer cambios en su rutina diaria para acomodarse a un estilo de vida”, comentó.
¿Cómo han sido los tratamientos?
En su intervención recalcó que, al pasar los años, ha recibido diferentes tipos de medicamentos, tanto para la dermatitis como para la psoriasis. Los tratamientos no han tenido el mejor resultado y lo único que han causado en su cuerpo es:
- Debilidad
- Mucho tiempo enferma
- Una calidad de vida más baja
“Con el pasar del tiempo he visto qué ajustes debo hacer en mi vida, tanto físicos, emocionales y espirituales para poder estar mejor y calmar la mente. Cuando tienes un brote eso te estresa y empeora la condición. La alimentación ha sido un pilar fundamental para el control de mis brotes y tener una sanación más rápida de los mismos”, agregó.
Emocionalidad y apoyo
La emocionalidad cumple un factor importante en el control de los brotes y desencadenantes de la enfermedad. Nicol enfatizó que, es una persona muy fuerte mentalmente, siempre ha buscado adaptarse y continuar con cada actividad de su diario vivir.
“Al principio fue muy duro porque estaba acostumbrada a ser muy activa. Siempre busco adaptarme a la situación y exigirle al cuerpo lo que necesita. Ahora tengo un mejor manejo de mis emociones, mejores estrategias para trabajar y la espiritualidad me ha fortalecido, ahora todo lo veo con un propósito”
A su vez, concluyó con lo más importante en el camino que ha enfrentado: el apoyo de su familia.
“Ellos me cuidaron cuando fui más vulnerable, el apoyo ha sido tanto físico como económico por parte de ellos. De una u otra forma esta es una condición en la que dependes del cuidado de otra persona”.
Lee: Claves de la psoriasis: El diagnóstico oportuno y una calidad de vida óptima

