El personal de enfermería se posiciona como el eje indispensable para validar la eficacia de los nuevos tratamientos biológicos
Durante el Primer Congreso de Enfermería de BeHealth, la destacada reumatóloga puertorriqueña, la Dra. Amarilys Pérez De Jesús, exhortó a transformar el rol tradicional de los profesionales de la enfermería en la isla, instándolos a especializarse en el campo de la investigación científica y los ensayos clínicos.
Según la especialista, este personal de salud ya no solo representa el primer contacto clínico del paciente en una oficina médica, sino que se ha convertido en una pieza estratégica para descifrar cómo responden las condiciones autoinmunes en la población local.
Además, entre los puntos más críticos traídos a la discusión por la Dra. Pérez De Jesús fue la urgencia de generar datos clínicos propios para Puerto Rico. Históricamente, las terapias aprobadas por las agencias reguladoras se basan en estudios realizados en poblaciones de Estados Unidos, Europa o Japón, un ecosistema científico que suele agrupar erróneamente a los puertorriqueños bajo la etiqueta genérica de «hispanos», ignorando su compleja realidad biológica.
«Nosotros tenemos un polo genético perfecto para investigar porque somos muchas razas en una sola raza. No es lo mismo un medicamento con un efecto adverso en nuestra población que en otra; porque cuando a nosotros nos agrupan, nos agrupan como hispanic y somos totalmente diferentes», puntualizó la reumatóloga.
Lee: Terapias dirigidas: Futuro de la medicina de precisión en enfermedades autoinmunes
La especialista enfatizó que el profesional de enfermería tiene la misión educativa de romper el estigma que rodea a la ciencia médica, el cual muchas veces aleja a los pacientes de alternativas terapéuticas avanzadas por temor a lo desconocido.
«Si no tenemos investigación no adelantamos los tratamientos, nos quedamos estancados y los pacientes a veces no responden», advirtió Pérez De Jesús.
Más allá de la recolección de datos en estudios científicos, la ponencia validó el rol diario de la enfermería como «detectives clínicas» capaces de identificar brotes de la enfermedad antes de que causen daños estructurales irreversibles. En condiciones como la artritis reumatoide, donde existe una ventana de oportunidad de apenas tres meses para lograr la remisión, un manejo agudo del triaje salva vidas.
Detalles tan esenciales como evaluar adecuadamente la duración de la rigidez matutina o registrar la aparición de úlceras bucales en pacientes con lupus permiten activar tratamientos tempranos.
Te puede interesar: El reto del acceso y la adherencia en la artritis reumatoide: un puente de confianza entre enfermería y farmacia
Asimismo, la reumatóloga destacó la destreza que debe tener la enfermería para manejar el aspecto psicológico del paciente a través del equilibrio entre los efectos placebo y nocebo, desarmando los temores hacia efectos secundarios como las náuseas y fomentando el compromiso con la terapia.
Con este enfoque, BeHealth reafirma la importancia de la educación continua, consolidando a la enfermería en Puerto Rico no solo como administradora de cuidado, sino como la verdadera arquitecta de la medicina del futuro en la isla.

