El consumo de este tipo de leche no afecta la absorción de nutrientes para los humanos
Ante la escasez de leche de vaca en Puerto Rico en tiempos de calor y el alza en el consumo de leche de vida extendida o de ultra altas temperaturas (UHT por sus siglas en inglés), en BeHealth te explicamos todo sobre este tipo de leche y sus implicaciones para la salud.
Primero, hay que aclarar que la leche UHT no es leche adulterada, sino que se trata de la leche que ha pasado por un proceso de altas temperaturas con fines de descontaminación según indicó Carmen Nevarez, presidenta de Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico (CNDPR).
“No le están cambiando nada, es una metodología para reducir la presencia y crecimiento bacteriano que trae la leche de forma regular”, expresó en entrevista con BeHealth.
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Existen varios tipos de leche de vaca, Nevarez destacó la diferencias de la leche cruda, es decir acabada de sacar de la vaca de la leche pasteurizada y la leche de vida extendida UHT.
“La leche cruda debe ser consumida relativamente rápido, ya que por su contenido es un producto altamente perecedero, lo cual significa que puede dañarse con facilidad, el consumo debe ser casi inmediato o refrigerarse lo más rápido posible”, resaltó.
Asimismo, Nevarez explicó que para que la leche cruda hierba debe llegar a la temperatura de 200 grados fahrenheit lo que toma de 5 a 10 minutos, mientras que para convertir la leche en pasteurizada debe ser expuesta a temperaturas de 27 grados fahrenheit por espacios de 15 a 30 segundos. Del mismo modo, para conseguir que la leche se convierta en UHT debe ser sometida a una temperatura de entre 275 a 293 grados fahrenheit por espacios de 2 a 3 segundos.
“Lo que se está aumentando es el tiempo de vida de consumo seguro para el consumidor. Cuando la leche está pasteurizada, hay que conservarla dentro de un ambiente frío. Esa es la leche que tenemos que mantener en la nevera. Cuando tenemos la leche procesada a ultra alta temperatura, se envasa en unos envases estériles, que son las cajitas que vemos por ahí y en ese proceso de almacenaje puede durar más tiempo y no necesitar refrigeración hasta que se abra. Así que el tiempo de almacenaje promedio es de 2 a 3 meses, y en algunos casos pudiera llegar hasta 6 meses”, detalló.
Además, señala que, si se opta por comprar leche UHT, lo ideal es almacenarla en un espacio con ambiente caliente por un máximo de dos a tres meses, ya que es una manera de conservarla cuando tenemos problemas con el servicio eléctrico. De igual forma, Nevarez aclara que no es necesario calentar más la leche pasteurizada o la UHT en casa para eliminar bacterias.
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En términos de nutrientes que se ven afectados por estos procesos de descontaminación, Nevarez clarificó que se pueden consumir por otras fuentes alimenticias.
“Hay unas vitaminas que son muy sensitivas al calor; como la vitamina D, la vitamina C, la vitamina B12, la tiamina, la riboflavina y la piridoxina, que sería la vitamina B6. En el caso de la B12 y la vitamina C se pierde un buen porciento. Sin embargo, no son vitaminas que sean muy difíciles de reponer a través de la alimentación. La vitamina C la podemos encontrar en productos ricos como las frutas y los vegetales. Mientras que la vitamina B12, es una vitamina que vamos a encontrar principalmente en alimentos o en proteínas de origen animal, como el huevo, el pollo o la carne de res”, expuso.
En el caso de personas ovolactovegetarianas, la vitamina B12 se puede complementar con levadura nutricional, al igual que otras vitaminas del complejo B, como la tiamina, la riboflavina y la piridoxina, que se pueden conseguir a través del arroz, pan, frutas o vegetales. Además, puntualizó que la calidad de la proteína no se ve afectada por estos procesos.
“El calor pudiera desnaturalizar esa estructura compleja que tiene la proteína de la leche, lo que facilita el proceso de la digestión. No es que la proteína pierda calidad, o que no se pierdan los aminoácidos, el balance se mantiene”, finalizó.

