El secretario de salud ha lanzado una alerta de salud pública ante el hallazgo del opioide, que es más potente que el fentanilo
El Departamento de Salud de Puerto Rico (DS) ha emitido una alerta tras la confirmación de la presencia de carfentanilo en las calles de la isla. Esta potentísima sustancia, clasificada como un opioide sintético, es de una magnitud de riesgo que supera lo conocido hasta ahora: se estima que es mil veces más potente que el fentanilo y unas cien mil veces más potente que la morfina.
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La detección, realizada por el Instituto de Ciencias Forenses de Puerto Rico (ICF) en el municipio de Caguas y validada científicamente, marca un punto de inflexión alarmante en la crisis de opioides que enfrenta la isla. El carfentanilo fue desarrollado originalmente en 1974 como un tranquilizante para animales de gran tamaño, como los elefantes, utilizado para sedarlos durante procedimientos veterinarios.
Del mismo modo, el Secretario de Salud, Victor Ramos Otero, no dio reportes de fatalidades hasta el momento.
«Estamos lanzando esta alerta como una acción preventiva y responsable. Aunque no se han reportado muertes al momento, el riesgo es real y potencialmente devastador”, expresó en conferencia de prensa.
Además, el DS hizo hincapié en que la incursión de esta sustancia en el mercado ilícito representa un peligro devastador por varias razones clave:
- Dosis mortal microscópica: Una cantidad tan ínfima como unos pocos granos de sal o el equivalente a la punta de un lápiz puede ser una dosis mortal.
- Indetectable a simple vista: La sustancia es inodora e insípida, y su apariencia física es indistinguible de otras drogas ilícitas, como la oxicodona. Esto significa que los consumidores pueden ingerirla sin saber que están tomando una dosis letal.
- Riesgo universal: No solo los usuarios de drogas están en peligro. La exposición accidental a través de la piel o la inhalación de polvo representa una amenaza grave para el personal de emergencia, socorristas y profesionales de la salud que atienden casos de sobredosis.
- Antídoto menos efectivo: Aunque la naloxona (Narcan) es el antídoto vital para las sobredosis de opioides, su eficacia frente al carfentanilo es limitada. Es probable que se requieran múltiples dosis y que la reversión sea más difícil, lo que complica los esfuerzos de rescate.
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La llegada del carfentanilo ocurre en un momento crítico. Si bien Puerto Rico logró una reducción notable de aproximadamente el 19 % en las muertes por fentanilo entre 2023 y 2024, pasando de 661 a 537 defunciones confirmadas, las autoridades temen que la aparición de esta nueva sustancia pueda revertir ese progreso.
Entre 2018 y 2024, se registraron 4,380 muertes relacionadas con sustancias tóxicas en la isla, siendo los opioides la principal causa. En lo que va de 2025, el Instituto de Ciencias Forenses ha reportado 153 muertes donde se identificó alguna sustancia, y los opioides siguen siendo el factor predominante. Asimismo, el sistema de vigilancia sindrómica ha recibido 458 alertas de posibles sobredosis desde salas de emergencia este año, con 111 de ellas directamente relacionadas con opioides.
Por su parte, la doctora Maritza Conte, directora de ICF alertó sobre la gravedad de que esta nueva sustancia esté en las calles de la isla. “El hallazgo del carfentanilo ahora en el mercado de drogas ilícitas plantea una preocupación de un posible resurgir del problema que estaba siendo controlado, de que vuelvan a incrementarse las estadísticas», declaró.
Plan de salud pública
Por otro lado, el DS en colaboración con la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) y el Instituto de Ciencias Forenses (ICF), ha puesto en marcha un plan de prevención integral para hacer frente a la crisis de opioides, que ahora se agudiza con la aparición del carfentanilo. Este plan se fundamenta en un enfoque de reducción de daños y abarca múltiples vertientes clave. Incluye una rigurosa vigilancia y monitoreo continuo a través de su Sistema de Vigilancia Sindrómica, que rastrea las alertas diarias de sobredosis desde las salas de emergencia, y la recopilación sistemática de datos de defunciones para identificar tendencias.
Además, el DS priorizará la educación y concienciación pública mediante campañas dirigidas a la población general y la distribución de información crucial para profesionales de la salud y primeros respondedores, enfatizando el reconocimiento y manejo de sustancias emergentes. Un pilar fundamental es la ampliación de la distribución y el acceso a la naloxona (Narcan), el antídoto contra las sobredosis, acompañado de capacitaciones para su administración efectiva.
Finalmente, el plan se beneficia de una firme colaboración interagencial, coordinando esfuerzos con organizaciones comunitarias y de base de fe, y fortaleciendo el sistema de salud con guías sobre prescripción de opioides, apoyo a tratamientos alternativos y programas de reintegración social, todo ello con el objetivo de anticipar y mitigar el devastador impacto del carfentanilo.

