El hipotiroidismo, o también denominado tiroides hipoactiva, se produce cuando la glándula tiroides no produce las suficientes hormonas tiroideas para satisfacer las necesidades del organismo. La National Institutes of Health (NIH) explica que las hormonas tiroideas son las que controlan la forma en cómo el organismo utiliza la energía, por lo cual afecta casi a todos los órganos, incluso la forma en cómo late el corazón.
Además, las personas con hipotiroidismo presentan niveles significativos más altos de sobrecrecimiento intestinal bacteriano (SIBO) y diferencias clave, en comparación con quienes no viven con esta afección tiroidea, de acuerdo a los hallazgos obtenidos por un nuevo estudio.
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Investigación
El estudio fue liderado por el Dr. Ruchi Mathur, director del Centro de Tratamiento y Educación Ambulatoria de la Diabetes, así como director de Operaciones Clínicas de Medically Associated Science and Technology (Estados Unidos). Los hallazgos se presentaron durante el Congreso Anual de la Endocrine Society (ENDO 2025), celebrado en San Francisco.
“Este es un estudio que respalda la idea de que mejorar la salud intestinal podría tener efectos de mayor alcance más allá de la digestión, posiblemente ayudando a prevenir enfermedades autoinmunitarias como la tiroides de Hashimoto”, comentó Mathur.
El experto junto con sus colaboradores señalaron que algunos estudios previos de pequeño alcance mostraban la asociación entre microbiota intestinal e hipotiroidismo, por lo que decidieron explorar más a fondo esta relación en dos análisis.
Se analizaron los datos de 49 pacientes con tiroides de Hashimoto y 323 controles sin la enfermedad. Estos datos eran procedentes de su ensayo REIMAGINE en el que se incluyeron muestras de líquido del intestino delgado obtenidas mediante endoscopias altas y sujetas a secuenciación del ADN.
Las personas con tiroides de Hashimoto fueron tratadas con sustitución tiroidea, por lo cual no se observaron diferencias importantes entre los dos grupos en cuanto a los niveles de hormona estimulante de la tiroides.
Hallazgos
La ausencia de las diferencias presentadas entre los pacientes con tiroides de Hashimoto tenían prevalencia de sobrecrecimiento intestinal bacteriano de más del doble que el grupo control. En el momento en el que los dos grupos se subdividieron en dos grupos cada uno, con y sin crecimiento intestinal bacteriano, se evidenció variaciones importantes de la diversidad microbiana entre los pacientes con y sin tiroides.
El equipo de expertos realizó la investigación de un análisis totalmente independiente, donde se evaluó información de la base de datos de TriNetx sobre la incidencia a diez años de desarrollar sobrecrecimiento intestinal bacteriano entre 1,1 millones de personas con hipotiroidismo en Estados Unidos, en comparación con un millón de controles.
En el análisis se observó que los pacientes con hipotiroidismo tenían alrededor del doble de probabilidades de presentar sobrecrecimiento intestinal bacteriano, en comparación de quienes no padecen hipotiroidismo.
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