Los pacientes en Puerto Rico, particularmente aquellos con condiciones crónicas o raras como la psoriasis, continúan enfrentando múltiples barreras al intentar acceder a diagnósticos, tratamientos y medicamentos. Así lo expusieron representantes de organizaciones y profesionales de la salud durante el Be Health Summit 2025, en donde uno de los temas centrales fue el acceso y navegación en el sistema sanitario.
Margarita Irizarry, paciente de psoriasis, enfermera y miembro de la Asociación Puertorriqueña de Ayuda a Pacientes con Psoriasis (APAPP), relató las dificultades que enfrentó para obtener un diagnóstico certero: “Tuve que visitar entre cuatro a cinco médicos para que finalmente me dijeran que tenía psoriasis, fue frustrante. Gracias a APAPP encontré herramientas y apoyo para manejar mi condición y ayudar a otros pacientes que se sienten perdidos en este proceso”.
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Por su parte, Liliam Rodríguez, directora ejecutiva de Voces de Puerto Rico, subrayó que la raíz del problema está en la falta de cambios en política pública: “Muchas iniciativas que hacemos son como ponerle una curita al problema. Si la política pública no cambia, los pacientes seguirán luchando con procesos interminables. Tenemos que organizarnos, llevar estas realidades ante las comisiones de salud y exigir un sistema que funcione tanto en el ámbito privado como en el público”.
Durante el panel, también participó la farmacéutica Suzette Vélez, CEO de MindfulRX, quien aportó desde su experiencia en planes médicos y PBM, cuáles son los obstáculos que impiden a los pacientes acceder a sus medicamentos: “El costo es una de las principales barreras. Tratamientos biológicos pueden costar hasta 80 mil dólares al año. A esto se suman preautorizaciones y copagos inalcanzables que retrasan o impiden que el paciente reciba su terapia. Mientras tanto, la oficina médica carga con una burocracia que agota recursos y tiempo”.
Las conferenciantes coincidieron en que la solución requiere de tres pasos inmediatos:
- Simplificar procesos administrativos para agilizar el acceso a medicamentos y terapias.
- Integrar a las organizaciones de pacientes en los planes de trabajo y toma de decisiones.
- Educar a los pacientes sobre sus derechos, responsabilidades y cómo navegar cubiertas médicas complejas.
El encuentro concluyó con un mensaje claro: mejorar el sistema de salud en Puerto Rico no solo depende de leyes y reglamentos, sino de la colaboración activa entre pacientes, aseguradoras, médicos y organizaciones comunitarias.
“La educación y la unión de las organizaciones nos da fuerza. El paciente debe tener acceso real a médicos, citas y tratamientos, sin que la burocracia le quite la esperanza”, puntualizó Irizarry.
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