Por: Bruni Torres
A partir del modelo de psicología integrada en el cuidado primario los CPT, a través de sus clínicas de inmunología unieron a todo el equipo interdisciplinario en donde la parte de salud mental fue primordial. «Trabajar de la mano con el equipo y trabajar de la mano implica que, por ejemplo, si todos estamos trabajando adherencia, que quizás es una cosa común que se trata, todos estamos trabajando adherencia. Lo que quiere decir que el médico, entonces, está trabajando el área física y nosotros estamos trabajando los aspectos emocionales«, explicó.
«Como a mí me gusta decirlo, hacer esta explicación, un paciente tiene, por ejemplo, migraña y va al doctor a atenderse. El doctor va a trabajar todos esos aspectos físicos a buscar por los que puede estar teniendo la migraña y yo como psicóloga voy a averiguar cuáles son todos esos aspectos emocionales o psicológicos que pueden estar contribuyendo a la migraña y cuáles son aquellos aspectos emocionales y psicológicos que pueden contribuir a mejorar la migraña», sostuvo.
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«Nosotros logramos hacer una publicación en 2017, porque una de las cosas que queríamos ver o comprobar, porque ya lo sabíamos a través de la experiencia, pero del hecho de que tener psicología no solamente ayuda en términos emocionales, sino que ayuda, como tú estás diciendo, a la adherencia, a mejorar también los aspectos más biológicos, como mantener esa carga viral bajita, los CD4 altos, y en el estudio que hicimos, lo que hicimos fue que nos fuimos atrás a analizar los expedientes de los pacientes que habíamos atendido desde la primera vez que los habíamos atendido hasta la última vez en una cantidad de años específica, y encontramos que, de hecho, sí, los pacientes que se atendían con nosotros en comparación de esa primera visita a la última dentro del estudio, de manera significativa se había aumentado la adherencia y también vimos mejoría en los aspectos psicológicos», abundó.
Cappas explicó que, «por ejemplo, menos síntomas depresivos, que se miden a través del Patient Health Questionnaire (PHQ-9), menos síntomas de ansiedad, que lo medimos a través del Generalized Anxiety Disorder Instrument (GAR-7), son dos instrumentos de saneamiento que se utilizan, y también vemos mejoría en términos de carga viral y CD4».
El modelo incluye además la participación de los llamados buscadores, quienes se dedican a asegurarse que los pacientes estén yendo a tratamientos. «Así que hay un buen equipo interdisciplinario y es interdisciplinario de verdad porque todos trabajan en conjunto», apuntó Cappas.
Sobre el perfil del paciente VIH en 2025
«Es una buena pregunta y aunque yo siento que se mantiene bastante igual, quizás una cosa que ha cambiado grandemente, antes en Puerto Rico había y en otros lugares había también casos pediátricos con VIH, y eso es algo que no vemos ya mucho porque la ciencia ha avanzado tanto. Esas maneras de contagio, por ejemplo, que había anteriormente, cuando se daba a luz ya se han logrado erradicar. Y por lo tanto cuando nosotros empezamos en 2010 podíamos atender más casos de niños y ahora verdaderamente ya estamos en adultos. Eso no significa que nunca pase, pero yo diría que eso es un cambio», explicó.
«También ahora tenemos el PREP, que es la Medida de Prevención, y el conocimiento de que mantenerte indetectable implica que tampoco puedes contagiar. Y eso ha sido un cambio bien positivo en términos de orientar a las personas que viven con VIH, que, sí se mantienen indetectables, pues la probabilidad de contagiar, no contagias a tu pareja, y que también entonces existen medicamentos que ayudan a prevenir el contagio. Y yo creo que eso ha ayudado mucho», añadió.
Apoyo emocional al paciente VIH
«Mi recomendación es que se informen sobre la enfermedad, mientras más aprendamos a ver que esto es una condición crónica, como cualquiera otra con la que no nos espantamos, no estamos echando culpa, no tenemos ese estigma asociado, porque la verdad del caso es que todos somos seres humanos y todos tenemos diferentes condiciones de salud. Esta es una condición de salud que hay que trabajar para mantenernos saludables. Esa es mi recomendación, que le quitemos esa carga negativa, ese estigma que tenemos de las razones por las que pensamos que las personas pueden tener VIH, que muchas veces no tenemos ni razón», concluyó la experta.
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