El especialista destacó la importancia del diagnóstico temprano
Durante el simposio de inflamación silenciosa organizado por la Academia Médica del Sur, el doctor José Rodríguez brindó una conferencia sobre artritis reumatoide (AR), dónde explicó las señales clave y las graves complicaciones de esta enfermedad, resaltando que la clave está en el diagnóstico precoz.
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La AR es una enfermedad autoinmune sistémica que va mucho más allá del dolor articular, afectando todo el cuerpo y potencialmente acortando la esperanza de vida si no se detecta y trata a tiempo. Uno de los signos más importantes es la sinovitis, que es la inflamación del tejido que recubre las articulaciones. Rodríguez destacó que el daño no siempre se ve en una radiografía tradicional.
Afortunadamente, el ultrasonido (ecografía) es una herramienta efectiva y económica para detectarla temprano. En esta prueba se buscan dos hallazgos principales que indican inflamación activa y daño:
- Hipervascularidad: Un crecimiento anormal de vasos sanguíneos en la articulación, señal de que está buscando más oxígeno y nutrientes debido a la inflamación.
- Erosiones: Daño óseo temprano, causado por la presión que ejerce la inflamación sobre el cartílago.
Además, Rodríguez enfatizó que es crucial estar atento a los primeros signos físicos de la enfermedad. La simetría es clave, ya que la artritis reumatoide afecta generalmente las mismas articulaciones en ambos lados del cuerpo a la vez, comenzando a menudo por los dedos de las manos y los pies. Además, las articulaciones afectadas se sienten calientes, hinchadas y sensibles al tacto. Un signo temprano de inflamación activa es la Prueba de Compresión (Squeeze Test), donde al presionar suavemente las articulaciones de la mano o el pie, el paciente experimenta un dolor agudo.
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Asuvez, explicó su insistencia en reconocer los síntomas a tiempo debido a lo que implica para los pacientes.
“Los pacientes con artritis reumatoide tienen una expectativa de vida hasta 10 años menor de lo que deberían, simplemente por tener la enfermedad. Esto se debe a que el proceso inflamatorio generalizado destruye tejidos y acelera el deterioro del organismo”, señaló.
Del mismo modo, los análisis de sangre ofrecen pistas importantes sobre la actividad de la enfermedad. Los marcadores de inflamación sistémica, como la VSG (Velocidad de Sedimentación Globular) y la PCR (Proteína C Reactiva), suelen estar elevados en pacientes con artritis reumatoide activa. También es común encontrar un tipo de anemia que refleja un trastorno en el transporte del hierro, y puede observarse osteopenia periarticular debido a la pérdida de densidad ósea causada por la inflamación crónica cerca de las articulaciones.
También, Rodríguez enfatizó que la AR es una enfermedad sistémica, lo que significa que sus daños van mucho más allá de las articulaciones. Las complicaciones más serias incluyen los Nódulos Reumatoides, que son tumores subcutáneos que indican un proceso inflamatorio grave. Otras complicaciones son el Síndrome de Sjögren, que causa sequedad severa e irreversible en ojos y boca, y la peligrosa Escleritis Perforans, una complicación ocular grave del Sjögren que puede llevar a la pérdida de la visión si la córnea se perfora.
El diagnóstico temprano y el inicio rápido del tratamiento son cruciales para detener el avance de la AR y proteger la calidad de vida del paciente, evitando estas graves complicaciones.

