Diferenciar coma de muerte cerebral: Clave para donación de órganos

Estudiantes destacaron claves para el diagnóstico de muerte cerebral

Por: Jacqueline Del Toro

Al enfatizar la importancia de seguir las nuevas guías de la Academia de Neurología revisadas en el 2023 para los procesos de declaración de muerte cerebral, cuatro estudiantes de la Escuela de Enfermería del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad Puerto Rico explicaron el proceso de evaluación del paciente, en el Cuarto Congreso de Escuelas de Enfermería, realizado recientemente por Life Link.

Krystal G. Barreiro, Paola M. Rosado, Stephanie González y Alejandra M. De Ángel, estudiantes de cuarto año de Enfermería, expusieron en representación del RCM, con el tema: Procesos de declaración de muerte cerebral, desafíos y rol fundamental del profesional de enfermería. Y como subtema, Actualización de las guías de la Academia de Neurología.

Te puede interesar: Puerto Rico impulsa la donación de órganos: Mes de concienciación

Barreiro indicó que es fundamental establecer la diferencia entre el coma y la muerte cerebral, y determinar si la respiración, frecuencia cardiaca y reflejos responden a estímulos o se dan naturalmente. Para ello, es imprescindible conocer acerca del funcionamiento del tallo cerebral y su relación con el diagnóstico de muerte cerebral.

La estudiante detalló las partes del tallo cerebral, su funcionamiento y el porqué los enfermeros deben conocerlo.

“Conecta el encéfalo con la médula espinal, consta de tres partes principales;  encéfalo, protuberancia o puente, y el bulbo raquídeo. Su función principal es controlar muchas de las funciones vitales del cuerpo humano, como la respiración, la frecuencia cardiaca, la presión arterial y los reflejos y movimientos involuntarios, lo que es fundamental  conocer en su labor como enfermeros”, explicó.

Además, se observa si hay reflejo de arcadas, reflejo del iris. El reflejo del vestíbulo ocular -conocido como ojos de muñeca- y una de las pruebas que se realizan es verter agua fría en el oído y abrir los párpados del paciente para observar si hay algún movimiento de los ojos hacia ese lado.

“Otro reflejo es el de pestañear si se acerca un objeto al ojo o si se ejerce presión al lado del iris. Si eso no ocurre, nos da sospecha de que hay algún problema”, añadió Rosado.

Mientras, las guías para bebés de seis meses o menos, son más rigurosas y requiere hacer las pruebas una vez adicional a las de un paciente adulto o mayores de seis meses. Una de las técnicas que utilizan es moverlo hacia abajo como en caída libre y observar si tienen el reflejo de alzar los brazos. También debería reaccionar a un sonido fuerte, destacó.

Lee: Donación de órganos: Una nueva vida para trasplantado de corazón

Las jóvenes hablaron del rol del personal de enfermería para asistir en la identificación de pacientes con sospecha o diagnóstico de muerte cerebral; reconocer la importancia de la educación y el acompañamiento de la familia en el proceso del cuidado y aplicar las guías clínicas y principios éticos relacionados al diagnóstico y donación de órganos.

Asimismo, Alejandra M. De Ángel habló en su presentación sobre los reflejos espinales, como son: el de estiramiento, el miotático o plantar, y el reflejo extensor cruzado. Estos no dependen de la actividad cerebral, sino más bien, pueden ocurrir independientemente de que haya actividad cerebral o no.

“En pacientes con diagnóstico de muerte cerebral, es importante saber que se pueden observar movimientos o respuestas motoras sin de que necesariamente haya actividad cerebral, como es la retirada plantar, tracciones abdominales, movimiento encefálico lento, el signo de Lázaro y la miopía facial. Es importante que nosotros, como profesionales de la salud, así como la familia, tengamos claro que la presencia de estos reflejos no significa que hay actividad cerebral”, expusó.

¿Qué diferencia el coma de la muerte cerebral?

Barreiro retomó la disertación para hablar sobre los contrastes del paciente en coma y el que tiene muerte cerebral. Para mostrar la diferencia, utilizó imágenes de pruebas Pet Scan realizadas a diferentes pacientes que mostraban la actividad metabólica.

Una de ellas mostraba un cerebro saludable, funcional, con mucho color. En este caso, el flujo sanguíneo y la actividad neuronal hace que se vea iluminado. El cerebro de un paciente en coma mostraba cierta actividad y estaba iluminado parcialmente. Mientras, el tercero se veía totalmente inactivo y oscuro ante la ausencia de flujo sanguíneo, pertenecía a un paciente con muerte cerebral.

En cuanto a los aspectos fisiológico y clínicos establecidos en las guías clínicas para el diagnóstico de muerte cerebral; manejo del paciente con sospecha o diagnóstico de muerte cerebral, así como los aspectos éticos y legales, Barreiro mencionó que el coma es un estado de inconsciencia profunda y prolongada, en el que la persona no responde a estímulos externos, aunque sí mantiene funciones vitales como la respiración y los reflejos del tallo cerebral.

“Es importante destacar que es un estado potencialmente reversible. Por otra parte, la muerte cerebral es la pérdida total e irreversible de todas las funciones del cerebro, incluyendo las del tallo cerebral. Es un estado de muerte clínica y muerte legal”, estableció la estudiante.

Una vez se determina y certifica la muerte cerebral y se ha dialogado con la familia para informarles el diagnóstico, es necesario darle un espacio para procesar lo que está ocurriendo con su ser querido, dijo la estudiante Stephanie González. También mencionó que es necesario mantener los órganos de manera que sean viables para donación.

Si el paciente es candidato a ser donante, es momento de hablar con la familia para explicarle la necesidad de órganos y tejidos para salvar y curar a otros pacientes. 

“La comunicación con los familiares es importante. Hay que explicarles con claridad, pero también con empatía y darles un tiempo razonable para tomar la decisión si el paciente no estaba registrado como donante”, abundó González.

En el Congreso también participaron estudiantes de las Escuelas de Enfermería de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico y de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Arecibo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Comenta

spot_img

Articulos relacionados

Las más Recientes