Durante décadas, el acetaminofén, comercialmente conocido como Tylenol, ha sido el analgésico de referencia para mujeres embarazadas, considerado seguro para aliviar dolor y fiebre. Sin embargo, un reciente anuncio de la Administración Trump y la FDA ha reavivado el debate sobre un posible vínculo entre este medicamento y trastornos del neurodesarrollo, incluyendo autismo (ASD) y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (ADHD). Según estudios recientes, hasta 1 de cada 10 niños podría presentar alteraciones del neurodesarrollo asociadas a factores prenatales.
¿Deberían las embarazadas reconsiderar su uso de Tylenol, o la alerta responde a una interpretación exagerada de los estudios?
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Trump destaca aumento alarmante de autismo y anuncia alerta
El 22 de septiembre, el presidente Donald Trump realizó una conferencia de prensa en la que destacó el reciente aumento en los diagnósticos de autismo, calificándolo como:
“a meteoric rise… between the most alarming public health developments in history” (“un aumento meteórico… entre los desarrollos de salud pública más alarmantes de la historia”), explicó Trump.
Durante la misma conferencia, el mandatario informó que la FDA notificará a los médicos sobre un riesgo ‘muy aumentado’ de autismo asociado al uso de Tylenol durante la gestación, y recomendó:
“Se recomienda fuertemente que las mujeres limiten su uso, salvo que sea médicamente necesario, como para tratar fiebre si no pueden soportarla”, detalló Trump.
Estas declaraciones han generado preocupación y confusión entre profesionales de la salud y futuras madres, dado que la evidencia científica no establece una relación causal directa.
Estudios muestran asociaciones, pero no causalidad
Una revisión sistemática publicada el 14 de agosto en BMC Environmental Health, titulada Evaluation of the evidence on acetaminophen use and neurodevelopmental disorders using the Navigation Guide methodology, evaluó 46 estudios sobre exposición prenatal al acetaminofén y desarrollo neurológico infantil. El estudio fue liderado por el Icahn School of Medicine at Mount Sinai, con coautores de diversas instituciones, incluyendo el Harvard T.H. Chan School of Public Health.
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Los hallazgos fueron variados:
- 27 estudios reportaron asociaciones positivas con trastornos del neurodesarrollo (NDD).
- 9 estudios no hallaron relación alguna.
- 4 estudios sugirieron un posible efecto protector (disminución del riesgo).
“Nuestro análisis demuestra evidencia consistente con una asociación entre exposición a acetaminofén durante el embarazo y trastornos del neurodesarrollo, incluyendo ASD y ADHD, aunque las limitaciones observacionales impiden establecer causalidad”, señala el estudio.
Otros estudios citados por la FDA en su comunicado respaldan la perspectiva de cautela:
- Association of Cord Plasma Biomarkers of In Utero Acetaminophen Exposure With Risk of ADHD and ASD in Childhood (2022): niveles elevados de acetaminofén en sangre del cordón umbilical podrían estar asociados a un mayor riesgo de NDD, aunque no se confirma causalidad, detallaron los autores del estudio.
- American Journal of Epidemiology – Nurses’ Health Study II (2021): análisis de más de 60,000 gestantes mostró posible asociación con autismo y ADHD, pero factores como genética materna, complicaciones y estilo de vida también podrían influir, explicaron los investigadores.
Posición de la FDA
“El principio de precaución puede llevar a muchas mujeres a evitar su uso, especialmente cuando la fiebre es leve. Sin embargo, sigue siendo razonable su uso en escenarios específicos”, subrayó el Dr. Marty Makary, comisionado de la FDA.
El comunicado subraya que, aunque varios estudios describen una posible asociación entre acetaminofén y trastornos del neurodesarrollo, esto no significa que el medicamento cause directamente estos problemas.
Además, el acetaminofén sigue siendo el único fármaco de venta libre aprobado para tratar la fiebre durante el embarazo, y la fiebre alta por sí sola representa un riesgo conocido para el desarrollo del feto.
Declaraciones de la Casa Blanca
Tras la conferencia, la Casa Blanca anunció nuevas iniciativas para abordar el aumento de diagnósticos de autismo. Karoline Leavitt, portavoz presidencial, afirmó:
“Existen cada vez más evidencias que sugieren una conexión entre el uso de acetaminofén durante el embarazo y el autismo. Por ello, estamos emitiendo nuevas guías de salud y aprobando opciones de tratamiento que han mostrado mejorar algunos síntomas del trastorno”, expresó Leavitt.
En su comunicado, las autoridades declararon como hecho que el uso de acetaminofén en mujeres embarazadas, especialmente en etapas avanzadas del embarazo, puede causar efectos neurológicos a largo plazo en sus hijos, señalaron desde la Casa Blanca.
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Implicaciones y perspectivas
El debate entre precaución y desinformación tiene implicaciones para la salud pública y la práctica clínica. Por un lado, la alerta busca proteger a las embarazadas; por otro, los estudios no prueban causalidad directa, lo que genera un dilema: limitar el uso del acetaminofén podría prevenir riesgos teóricos, pero también dejar sin tratamiento efectivo a quienes necesitan controlar fiebre o dolor, factores que por sí solos pueden afectar el desarrollo fetal. Para las embarazadas, la recomendación de expertos sigue siendo usar acetaminofén solo cuando sea estrictamente necesario y bajo supervisión médica. A nivel científico, el debate evidencia la necesidad de más investigaciones rigurosas que permitan esclarecer los efectos a largo plazo del medicamento, equilibrando la seguridad de madres e hijos.

