La sexualidad, muchas veces reducida a la genitalidad, es un aspecto fundamental del bienestar humano que suele quedar invisibilizado en la consulta médica. Con el fin de derribar mitos y abrir el diálogo, el Recinto de Ciencias Médicas (RCM) celebró un simposio que reunió a profesionales y estudiantes de diversas áreas de la salud.
La doctora Lourdes Soto de Laurido, especialista en educación sexual, recordó que la sexualidad abarca dimensiones biológicas, psicológicas, sociales y espirituales, y no debe limitarse al desempeño físico. Señaló que enfermedades crónicas como la diabetes o los trastornos cardiopulmonares afectan la función sexual, pero también influyen la autoestima, la intimidad y la comunicación de pareja.
El encuentro enfatizó la importancia de incluir la salud sexual como parte integral del cuidado clínico, reconociendo que vivir con plenitud es tan importante como prolongar la vida. Además, se destacó la necesidad de evaluar riesgos antes de recomendar actividad sexual en pacientes con condiciones cardiacas y de personalizar cada recomendación médica.
Con esta iniciativa, el RCM busca dar visibilidad a un tema poco discutido en la medicina y promover un enfoque más humano e inclusivo en la atención de pacientes con enfermedades crónicas.




