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“Mi vida cambió”: Vanessa y su inspirador testimonio con la endometriosis

¿Has escuchado de la endometriosis? Lamentablemente, es una de las condiciones más comunes en las mujeres y se caracteriza por causar dolor, sangrado abundante, sangrado entre periodos y problemas para quedar embarazada. En BeHealth quisimos visibilizar esta situación y qué mejor que hacerlo de la mano de alguien que padece la condición.

Conocimos el emotivo e inspirador testimonio de una escritora puertorriqueña que sufre endometriosis desde su niñez, Vanessa Marzán, quien nos contó que lo más difícil de asimilar fue cuando llegó su primera menstruación, dado que no fue como a las demás niñas, sino que le trajo serios ‘dolores de cabeza’.

“Cada paciente con endometriosis tiene una historia diferente. Hay mujeres que pueden estar forradas de endometrio o más, y no darse cuenta y tener una vida sin dolor y otras tener simplemente algunos quistes de chocolate, como le llaman los médicos y morir del dolor y del sufrimiento todos los meses”,  expresó Vanessa antes de dar a conocer cómo fue que vivió sus primeros encuentros con esta condición crónica.

“Mi primer periodo, yo estaba en 6.º grado, así que habría tenido 11 o 12 años. Yo no te puedo explicar la experiencia tan horrible de ese primer periodo. El periodo vino acompañado de fiebre, de diarrea, de vómitos. Para mí fue traumático, de adolescente me tuvieron que ir a buscar ese día a la escuela y desde ese día en adelante mi vida cambió”, reconoció la paciente.

La sintomatología

Por lo general, las pacientes que desarrollan esta enfermedad enfrentan fuertes cólicos, dolor al orinar y defecar, así como otros difíciles síntomas. ¿Cómo le fue a Vanessa?

“Yo recuerdo que todos los meses cuando estaba en la escuela, en la secundaria tenía que faltar mínimo un día porque el dolor era tan fuerte, acompañado de esa fiebre, que si yo me paraba, me dolía, si me quedaba acostada, me dolía. Así que mi solución era, aparte de tomar medicamentos para el dolor y de ponerme compresas, era caminar. Tenía que mantenerme todo el tiempo caminando porque si me acostaba me dolía y si me quedaba paraba me dolía”, recuerda.

En ese entonces, hacia los años 80, la ciencia médica no se preocupaba tanto por los dolores pélvicos como ahora. O, por lo menos, es lo que asegura Vanessa, quien le agradece a las redes sociales y al internet por visibilizar esa difícil condición de la salud femenina. 

“Gracias a Dios va pasando el tiempo y las generaciones van cambiando, nos vamos empoderando. Yo creo que las redes sociales y plataformas como esta son de gran ayuda”, dijo la paciente, quien cree que su condición podría ser genética y que su madre también pudo padecerla, pero como no era tan común hablar al respecto, ella jamás recibió el diagnóstico.

“Mi periodo siempre ha sido profuso, mis periodos siempre han sido de ocho a nueve días y son abundantes. O sea, yo todavía padezco de anemia crónica por la cantidad tan profusa de sangre. Aunque intente tomar suplementos siempre hay una deficiencia por ese lado”, reveló.

La necesidad del entorno

Adaptarse a un ambiente laboral, académico o social teniendo endometriosis, según nos cuenta Vanessa, ha sido de los principales retos. Incluso, revela que ha tenido que recurrir a métodos poco convencionales para poder encajar y que su enfermedad no le juegue malas pasadas.

“Yo me ponía de todo, hasta Pampers. Lo triste o traumático para las pacientes es que la endometriosis no se ajusta a mi calendario, el mundo no se ajusta a mis necesidades, yo me tengo que ajustar al mundo. Entonces, un día como hoy, que tenía mi sesión fotográfica para el lanzamiento del libro y estoy en mi tercer día de periodo, es frustrante cuando tú ves tu calendario y tú dices es que yo no puedo cambiar mis compromisos de trabajo y ajustarlo a los días que estoy en periodo, pues es que no funciona la vida así. Ahí es donde yo creo que entra el tema de la comunicación”, reflexionó.

Importancia de decirle a los demás

En pleno siglo veintiuno aún existen miedos de cómo decirle a los jefes, compañeros o demás personas que uno tiene alguna condición crónica. Vanessa reflexiona sobre el tema y le deja un mensaje a quienes, como ella, enfrentan esa difícil enfermedad.

“Cómo yo educo a mis clientes en el caso de que yo trabaje para una empresa, cómo yo educo a mi empleador para que entienda que cuando yo le digo que estoy en periodo ya él entienda que no es que estoy en periodo y punto sino que padezco de una condición crónica y lo que conlleva en mi caso esa condición”, dijo.

Además, destacó la resiliencia que las féminas con endometriosis poseen a la hora de un brote de su enfermedad: “Las pacientes de endometriosis estamos tan conscientes que esas otras tres semanas (cuando no tienen periodo) damos los 500% de trabajo, porque estamos tan conscientes que no queremos ser discriminadas, incluso cuando estamos pasando por lo que estamos pasando y el dolor que estamos pasando, intentamos darlo todo”, resaltó.

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