El Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel define la dermatitis atópica como una enfermedad crónica que hace que la piel se inflame e irrite, causando picazón. Además, es una afección frecuente y que se puede presentar en cualquier edad.
Cabe aclarar que la dermatitis atópica no se contagia de una persona a otra y generalmente es una enfermedad que comienza en etapas tempranas de la infancia.
En el IV Simposio Nacional para Pacientes con Dermatitis Atópica realizado en Bogotá, Colombia por FUNDAPSO y con la cobertura especial de BeHealth, se llevó a cabo un evento de educación, investigación y experiencias en torno a la enfermedad.
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La Dra. Mariana Botero, dermatóloga explicó durante su intervención los tratamientos disponibles para la dermatitis atópica en la actualidad y la función que cumple cada uno de ellos en los pacientes.
Viabilidad de los tratamientos
“Hoy en día existen diversas posibilidades farmacológicas como no farmacológicas para el manejo de la terapia para la dermatitis atópica. Lo más importante siempre va a ser mejorar la primera capa de la piel”, añadió Botero.
De acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), muestran que alrededor de 16.5 millones de adultos en Estados Unidos han recibido el diagnóstico de dermatitis atópica de los cuales, más de 6 millones de pacientes presentan una forma moderada a grave de la enfermedad.
La piel tiene 3 capas:
- Capa profunda: compuesta principalmente por grasa.
- Capa intermedia: compuesta por vasos sanguíneos y fibras de colágeno.
- Capa superficial: compuesta principalmente por unas células llamadas queratinocitos
“Los queratinocitos se comportan como ladrillos, formando una pared muy importante que es nuestra piel, unidos por un cemento que cumple con la función de una barrera, la cual nos va a evitar que entren y salgan cosas de nuestra piel”, expresó.
Además, se debe mejorar la barrera protectora de la piel para evitar perder agua y otras sustancias del cuerpo con el fin de evitar que ingresen sustancias a la segunda capa de la piel. Para ello, se han utilizado humectantes que se dividen en dos: emolientes e hidratantes.
- Emolientes: generan una capa superficial sobre la piel, la cual va controlar la entrada y salida de sustancias.
- Hidratante: cumple con la función de mejorar la barrera supliendo la función del cemento que no funciona adecuadamente.
“Es importante tener en consideración que no todas las humectantes van a funcionar para todos los pacientes. Se debe tener la guía del dermatólogo para saber cuál es la más adecuada”, comentó.
Tipos de terapias
Los tratamientos disponibles para la dermatitis atópica son:
- Terapias tópicas: ayudan a controlar adecuadamente la piel, en este caso los corticoides y los ahorradores de corticoides.
- Terapias sistémicas: se eligen dependiendo de la extensión, la severidad de la enfermedad, comorbilidades asociadas o la disponibilidad del tiempo del paciente.
- Fototerapia: el objetivo de esta terapia es recibir unos rayos específicos del espectro de luz que van a disminuir el efecto de los linfocitos hiperactivados en la piel.
- Inmunomoduladores: son unas terapias que van a intervenir las defensas de dos formas, la comunicación de las células y un efecto directo de las células.
- Terapias biológicas: estos medicamentos intervienen la comunicación de los linfocitos evitando que puedan llamar a otros.
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