La intervención temprana puede marcar una diferencia significativa en el desarrollo de niños dentro del espectro autista. Así lo explicó la doctora Ethel Ríos durante el Segundo Simposio “Autismo: Lo que la ciencia nos dice”, donde destacó que los primeros años de vida representan una etapa decisiva para el aprendizaje, la comunicación y el desarrollo social.
“Desde los 0 a los 5 años estamos ante periodos críticos donde se construyen las bases del aprendizaje. Por eso, en el autismo, la intervención temprana apuesta a la plasticidad del cerebro en su momento más poderoso”, afirmó la especialista.
Durante su conferencia, la analista conductual insistió en que el aprendizaje no ocurre únicamente por exposición al entorno, sino mediante la participación activa, emocional y social del niño.
Lee: Autismo y genética: más de 200 genes se han relacionado al TEA
El aprendizaje necesita motivación e interacción
Uno de los principales mensajes de la experta fue que la motivación juega un papel esencial en el desarrollo infantil y especialmente en niños con autismo.
“No hay aprendizaje sin motivación”, aseguró.
La especialista explicó que la simple exposición a estímulos no garantiza que el niño aprenda. Por el contrario, el aprendizaje ocurre cuando existe interacción significativa con el ambiente y con otras personas.
“La exposición no es suficiente”, enfatizó.
Lee: Muchos médicos pasan por alto un síntoma común del autismo
Según detalló, el lenguaje se desarrolla principalmente mediante experiencias sociales gratificantes, atención compartida y conexión afectiva. “Aprendemos el lenguaje en contextos sociales interactivos”, sostuvo.
Asimismo, explicó que cuando un niño permanece aislado o presenta menor interés hacia estímulos sociales, las oportunidades naturales de aprendizaje disminuyen considerablemente.
Los primeros años son clave para el desarrollo
La doctora Ríos resaltó que entre los 0 y 5 años el cerebro atraviesa uno de los momentos más importantes para adquirir habilidades fundamentales.
“Los niños son como esponjas durante esas edades”, expresó.
En este periodo ocurre el establecimiento de conexiones neuronales, la especialización de funciones cerebrales y múltiples procesos relacionados con el desarrollo cognitivo y social. “La plasticidad es algo maravilloso”, indicó.
Lee: Autismo y acetaminofén en el embarazo: lo que dice la ciencia
La especialista explicó que la experiencia y el ambiente tienen un impacto directo sobre estos procesos cerebrales.
“A través de la experiencia se pueden activar diversas funciones genéticas”, afirmó.
Aunque aclaró que el aprendizaje puede continuar en otras etapas de la vida, insistió en que intervenir de manera temprana facilita el desarrollo de habilidades que luego servirán como base para aprendizajes más complejos.
Cómo afecta el autismo las oportunidades de aprendizaje
Durante la conferencia también se abordó cómo el autismo puede influir en áreas esenciales relacionadas con los prerrequisitos del aprendizaje.
La especialista señaló que algunos niños presentan menor respuesta a acercamientos sociales o menos motivación hacia la interacción con otras personas.
“Si no respondo a los acercamientos sociales, no voy a aprender de ellos”, explicó.
Esta disminución en las experiencias sociales puede traducirse en menos oportunidades de aprendizaje, dificultades en la comunicación y retos en el desarrollo social. Por ello, enfatizó la necesidad de crear ambientes que promuevan la participación activa y afectiva del niño.
La importancia del trabajo interdisciplinario
La doctora Ríos también destacó que el manejo integral del autismo requiere colaboración entre múltiples profesionales y las familias.
“Trabajar en equipo es esencial para poder ofrecer servicios abarcadores”, afirmó.
Según explicó, médicos, psicólogos, terapistas, educadores, trabajadores sociales y cuidadores cumplen un rol fundamental para responder a las necesidades individuales de cada paciente y potenciar su desarrollo.
Finalmente, reiteró que la intervención temprana no busca únicamente trabajar conductas específicas, sino fortalecer las oportunidades de aprendizaje y comunicación desde las primeras etapas de vida.

