Un nuevo tratamiento para los cálculos renales: Modificación genética de bacterias intestinales

Los cálculos renales son masas sólidas que se forman en los riñones a partir de sustancias presentes en la orina. Estos pueden ser pequeños como granos de arena o grandes como perlas y la mayoría se eliminan sin intervención médica. En algunos casos se pueden atascar y causar un dolor intenso en las personas.

Expertos de la Universidad de Stanford, Estados Unidos, han publicado en la revista Science una nueva investigación que podría cambiar el rumbo del tratamiento para los cálculos renales.

También puedes leer: Enfermedad renal crónica: ¡Cuida tus riñones!

Una investigación prometedora

Se trata de una innovadora estrategia terapéutica que está basada en la modificación genética de bacterias intestinales para combatir los cálculos renales y el exceso de oxalato en el organismo.

Los investigadores se centraron principalmente en una bacteria intestinal llamada Phocaeicola vulgatus, este lo modificaron para que consumiera porfirano, un nutriente que es derivado de las algas marinas. La investigación se basó en una nueva terapia experimental que reside en una doble modificación genética.

Los expertos introdujeron en la bacteria una vía metabólica compuesta por cinco genes que le permite degradar el oxalato, una sustancia presente en ciertos alimentos, que, cuando se acumulan en exceso se pueden cristalizar y formar piedras en el riñón.

Además, dotaron la cepa de un sistema de seguridad que la hace dependiente del porfirano, un polisacárido no común en la dieta humana. De esta forma se logra interrumpir el suministro oral de este nutriente, la bacteria no sobrevive y ofrece un mecanismo de control sobre su colonización.

Fue probado en modelos animales con hiperoxaluria (exceso de oxalato) inducida, así como en el ensayo clínico fase 1 / 2 en personas sanas y pacientes con antecedentes de cirugía intestinal.

Hallazgos

Por su parte, los investigadores evidenciaron que las bacterias intestinales modificadas pueden colonizar el intestino de forma segura y eficaz, además, de producir efectos terapéuticos reduciendo los niveles de oxalato.

Cabe aclarar que, algunos de los participantes desarrollaron una colonización persistente debido a mutaciones genéticas y los notables eventos de transferencia horizontal de genes comprometieron la función terapéutica de la cepa.

Finalmente, el método ha mostrado signos positivos y tempranos de reducción de los niveles de oxalato, sin embargo, se siguen presentando por problemas como:

  • La estabilidad de la cepa
  • La bioseguridad
  • La competencia de los microbios autóctonos
Lee: ¡Cuida tu salud renal! : La nutrición es clave para nuestros riñones

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Comenta

spot_img

Articulos relacionados

Las más Recientes