Inmunización pasiva contra el virus respiratorio sincitial

Una de las estrategias de prevención más innovadoras frente al virus respiratorio sincitial (VRS) es la inmunización pasiva, la cual no es una vacuna tradicional, sino la aplicación de anticuerpos monoclonales diseñados en laboratorio que ofrecen protección inmediata contra el virus.

El virus respiratorio sincitial es una de las principales causas de infecciones respiratorias en bebés y niños pequeños, y también representa un riesgo para adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. En casos graves, puede provocar bronquiolitis, neumonía y complicaciones que requieren hospitalización.

¿Cómo funciona?

A diferencia de las vacunas, que estimulan al cuerpo a generar su propia respuesta inmunitaria, la inmunización pasiva aporta directamente los anticuerpos que bloquean al virus e impiden que se adhiera a las células respiratorias. De esta manera, se reduce el riesgo de infección o de desarrollar cuadros graves.

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¿Quiénes pueden beneficiarse?

Actualmente, las recomendaciones internacionales consideran la inmunización pasiva en:

  • Recién nacidos y lactantes menores de un año, especialmente aquellos prematuros o con factores de riesgo.
  • Niños pequeños con ciertas condiciones médicas, como enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas, o con inmunodeficiencias.
  • Adultos mayores y personas con alto riesgo de complicaciones respiratorias, en quienes puede aplicarse en contextos específicos de brotes o alta circulación viral.

Un recurso clave en la prevención

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han destacado la importancia de este tipo de inmunización, sobre todo en las poblaciones más vulnerables.

Aunque no reemplaza otras medidas preventivas como la higiene de manos, la ventilación de espacios y la protección de los más pequeños frente a la exposición, representa un avance significativo en la reducción de hospitalizaciones y complicaciones graves asociadas al VRS.

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Sobre la vacuna contra el VRS

Existen dos opciones de inmunización disponibles para proteger a los bebés contra el VSR:

  • La vacuna materna, administrada a la mujer embarazada.
  • Los anticuerpos preventivos, administrados directamente al bebé.

Solo se necesita una de estas opciones para proteger a la mayoría de los bebés.

Recomendaciones para mujeres embarazadas

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan una dosis única de la vacuna contra el VSR para las mujeres embarazadas entre la semana 32 y la semana 36 de embarazo, con el fin de prevenir la enfermedad por VSR en sus bebés durante los primeros 6 meses de vida.

Se recomienda administrar esta vacuna de septiembre a enero en la mayoría de los Estados Unidos. Sin embargo, en algunos lugares como Hawái, Alaska y partes de Florida, el momento de la administración puede diferir, dependiendo de la circulación del virus en cada área.

Recomendaciones para adultos mayores

Los CDC también recomiendan una dosis única de la vacuna contra el VSR para:

  • Todas las personas de 75 años o más.
  • Adultos de 60 a 74 años con mayor riesgo de enfermedad grave, como quienes padecen enfermedad cardíaca o pulmonar crónica, tienen un sistema inmunitario debilitado u otras afecciones médicas crónicas.
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