UNICEF: obesidad infantil supera al bajo peso en el mundo

La obesidad infantil se ha convertido este año en la forma más común de malnutrición entre niños y adolescentes, según un nuevo informe de UNICEF. La organización advierte que 188 millones de menores de entre 5 y 19 años, es decir, cerca de 1 de cada 10 viven con obesidad, lo que los expone a enfermedades graves y potencialmente mortales.

El informe, titulado Alimentando el negocio: Cómo los entornos alimentarios ponen en peligro el bienestar de la infancia, analiza datos de más de 190 países. Sus hallazgos muestran que, aunque la prevalencia del bajo peso ha disminuido del 13 % en el año 2000 al 9,2 % en 2022, la obesidad aumentó del 3 % al 9,4 % en el mismo periodo. Hoy, la obesidad supera al bajo peso en todas las regiones del mundo, excepto en África Subsahariana y Asia Meridional.

Un problema global en aumento

Los países insulares del Pacífico concentran los índices más altos de obesidad infantil: 38 % en Niue, 37 % en las Islas Cook y 33 % en Nauru, cifras que se han duplicado desde el 2000. La tendencia está vinculada al abandono de dietas tradicionales y al consumo masivo de alimentos ultraprocesados baratos e importados.

En naciones de ingresos altos, la situación también es preocupante. En Chile, el 27 % de los niños y adolescentes presenta obesidad; en Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos, el 21 %.

“Cuando hablamos de malnutrición, ya no nos referimos solamente a los niños y niñas con bajo peso”, subrayó Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF.

“La obesidad es un problema cada vez más alarmante que puede tener consecuencias negativas para la salud y al desarrollo de la infancia. Los alimentos ultraprocesados están desplazando cada vez más el consumo de fruta, verdura y proteínas, en un periodo de la vida en el que la nutrición es esencial para el crecimiento, el desarrollo cognitivo y la salud mental de los niños y niñas”, añadió.

Lee acá: Alimentos ultraprocesados, ¿una amenaza para la salud?

Sobrepeso y obesidad: riesgos invisibles

Actualmente, 391 millones de menores de entre 5 y 19 años tienen sobrepeso, lo que equivale a uno de cada cinco. Entre ellos, una proporción creciente ya presenta obesidad.

El exceso de peso en la infancia no es un simple desbalance de calorías: incrementa el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer.

El informe resalta que los hábitos alimentarios no dependen solo de decisiones personales, sino de entornos alimentarios dominados por comida rápida y ultraprocesados con altas cantidades de azúcar, sal y grasas no saludables.

La publicidad digital amplifica este consumo: en una encuesta global de UNICEF a 64.000 jóvenes en más de 170 países, el 75 % reportó haber visto anuncios de comida rápida o bebidas azucaradas la semana anterior, y el 60 % afirmó que esas campañas aumentaron sus ganas de consumir dichos productos.

Costos humanos y económicos

La falta de acciones efectivas puede traducirse en serias repercusiones económicas. En Perú, por ejemplo, los costos asociados al sobrepeso y la obesidad podrían superar los 210.000 millones de dólares. A nivel mundial, las consecuencias económicas rebasarán los cuatro billones de dólares anuales para 2035.

Iniciativas y llamados a la acción

Algunos países ya han tomado medidas. En México, donde el 40 % de las calorías diarias consumidas por niños y adolescentes provienen de alimentos ultraprocesados, el gobierno prohibió recientemente la venta y distribución de estos productos en las escuelas públicas, beneficiando a más de 34 millones de menores.

UNICEF insta a gobiernos y aliados a adoptar políticas urgentes que incluyan:

  • Regulación estricta del etiquetado y la publicidad de alimentos ultraprocesados.
  • Impuestos y subsidios que favorezcan opciones nutritivas.
  • Prohibición de venta de productos poco saludables en escuelas.
  • Fortalecimiento de programas de protección social para garantizar acceso a alimentos nutritivos en familias vulnerables.

“En muchos países, observamos el peso de la malnutrición en sus dos vertientes: el retraso del crecimiento y la obesidad. Esta situación exige intervenciones específicas”, señaló Russell. “Para favorecer su crecimiento y su desarrollo, todos los niños y niñas deben tener acceso a una alimentación nutritiva y asequible. Se necesitan urgentemente políticas que ayuden a los progenitores y cuidadores a acceder a alimentos nutritivos y saludables para sus hijos”.

No dejes de leer: Riesgo de alimentos ultraprocesados: Estados Unidos busca eliminarlos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Comenta

spot_img

Articulos relacionados

Las más Recientes