En entrevista con BeHealth, la doctora Rosán Nieves, especialista en medicina primaria y preventiva y creadora de Amar a Pulso explicó cómo la obesidad y la diabetes tipo 2 guardan una estrecha relación y por qué es clave atender este vínculo de manera preventiva.
Según señaló, una persona con sobrepeso y exceso de tejido adiposo tiene mayor probabilidad de desarrollar resistencia a la insulina, lo que aumenta de forma significativa el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Esta condición crónica afecta a millones de personas en el mundo y, aunque tiene múltiples factores de riesgo, el peso corporal juega un papel determinante.
Riesgos de la diabetes tipo 2
La diabetes tipo 2 se caracteriza por la hiperglucemia, es decir, niveles elevados de azúcar en la sangre.
Cuando una persona vive con obesidad, su organismo produce y drena menos insulina para contrarrestar esos niveles altos, generando un círculo problemático que afecta órganos vitales y complica la salud general.
La doctora Nieves enfatizó que existen formas claras de prevenir o retrasar su aparición. Una de las estrategias más efectivas es mantener un peso saludable mediante la combinación de buena alimentación, movimiento físico y un estilo de vida equilibrado. Para ello, es recomendable acudir al médico primario, quien puede orientar con tablas, fórmulas y guías que permiten identificar riesgos y diseñar planes personalizados de cuidado.
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Dieta y ejercicio
Para la Dra. Rosán Nieves adoptar una dieta balanceada, baja en procesados y azúcares refinados, sumado a la práctica regular de actividad física, reduce de manera importante las probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2.
En este sentido, la especialista también explicó que, aunque el ejercicio no previene la diabetes tipo 2 en un 100 %, sí representa una herramienta fundamental para mejorar la sensibilidad a la insulina y, por tanto, ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre.
El enfoque debe ser integral: cuidar la salud mental, dormir lo suficiente, manejar el estrés, moverse más y sentarse menos.
«Desde la medicina preventiva, la clave está en identificar de manera temprana las banderas rojas y los factores de riesgo, tomando acción inmediata ya sea en cambios de estilo de vida o en el manejo de condiciones existentes», afirmó la doctora.
“La idea es clara: no esperar un día más para iniciar un plan de acción”, recalcó. Prevenir enfermedades crónicas significa envejecer con gracia, salud y con mayores posibilidades de movimiento. Esto se traduce en calidad de vida, independencia y bienestar a largo plazo.
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