Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el año 2021 51 millones de personas en todo el mundo viven con demencia, de las cuales más del 60 % se encontraban en países de ingreso mediano y bajo. Además, cada año se presentan cerca de diez millones de casos nuevos.
De este modo, la enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y puede representar entre un 60 % y un 70 % de todos los casos. La demencia en la actualidad es la séptima causa de fallecimientos y una de las causas principales de discapacidad y dependencia entre los adultos mayores globalmente, de acuerdo a los datos de la OMS.
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Un grupo de expertos de Canadá y el Caribe han descubierto que los patrones de movimiento ocular revelan señales leves pero muy puntuales sobre el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria.
Sobre la investigación
Los expertos realizaron análisis de los movimientos oculares de más de 150 personas, donde se dividieron en cinco grupos:
- Adultos jóvenes sanos
- Adultos mayores sin diagnóstico neurológico
- Personas con bajo rendimiento en la MoCA (prueba cognitiva estándar)
- Pacientes con deterioro cognitivo leve
- Pacientes con amnesia o daño cerebral severo
El objetivo de los cinco grupos era poder explorar los posibles indicadores de la memoria, de acuerdo a los movimientos de la mirada. Además, se empleó tecnología de seguimiento ocular de alta precisión (el rastreador ocular Eyelink II montado en la cabeza de cada persona).
Se observó en los pacientes más de 100 imágenes, donde en algunos casos eran nuevas y en otros repetidas mientras que los expertos analizaron sus patrones de fijación y exploración visual.
Un informe de Estadísticas PR en el año 2021, mostró que durante el periodo entre el 1 de enero de 2014 y el 31 de marzo del 2021, se identificaron 20.380 casos de alzhéimer.
Hallazgos
Los resultados fueron publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Entre los principales hallazgos se evidenció que:
- Los adultos jóvenes exploraron de manera amplia y variable cada imagen.
- Los pacientes con menor función de memoria tendieron a mirar las mismas zonas de las imágenes de forma repetitiva incluso cuando estas eran diferentes.
A su vez, los expertos observaron que, cuando se presenta mayor deterioro cognitivo, menor es la “dispersión” de la mirada y a mayor era la “similitud idiosincrática” entre imágenes.
Las personas con problemas de memoria tienden a mirar de una forma más rígida, menos exploratoria y más repetitiva que quienes presentan funciones cognitivas totalmente sanas. Los autores concluyen en que estos patrones de movimiento ocular pueden convertirse en una herramienta de diagnóstico no invasiva, rápida y económica para la detección de problemas cognitivos antes de que se manifiesten de manera evidente.
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