El cuidado prenatal temprano, la planificación del embarazo y el seguimiento personalizado han transformado la manera en que se vive la maternidad. El Dr. Rodolfo Ramírez Carrero, Ginecólogo – Obstetra, explicó en entrevista con BeHealth cómo la medicina actual permite detectar riesgos desde etapas muy tempranas y mejorar los resultados materno-fetales.
Iniciar temprano marca la diferencia
“Un buen cuidado prenatal es un cuidado prenatal que comienza desde el principio del embarazo. Preferiblemente bien temprano en el primer trimestre”, afirmó el especialista.
Comenzar temprano permite confirmar edad gestacional, evaluar crecimiento fetal y detectar condiciones médicas preexistentes. “Desde la primera visita podemos individualizar ese cuidado prenatal”, explicó, destacando que una paciente con diabetes, hipertensión o problemas tiroideos requiere un plan distinto al de una mujer sin antecedentes.
El esquema habitual incluye visitas cada cuatro semanas al inicio, luego cada dos semanas y finalmente controles semanales al final del embarazo.
Exámenes claves y avances diagnósticos
Entre las pruebas rutinarias se encuentran estudios de hemoglobina, orina, detección de infecciones, pruebas para cáncer cervical y análisis genéticos.
Uno de los avances más significativos es la posibilidad de obtener información desde las 10 semanas de gestación.
“Ya a las 10 semanas tenemos una prueba que temprano en el embarazo podemos saber que el niño venga bien”, explicó.
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En el pasado, pruebas como el triple o cuádruple marcador ofrecían indicios después de los cuatro meses, y confirmaciones podían tardar hasta cinco o seis meses. Hoy, el diagnóstico temprano permite actuar con mayor anticipación.
Ácido fólico y planificación: el embarazo empieza antes
El doctor insistió en que el embarazo idealmente debe ser planificado. “Toda mujer sexualmente activa, aunque no esté buscando un bebé y aunque se esté protegiendo, debe tomar ácido fólico”, subrayó.
La suplementación protege contra defectos del tubo neural, como la espina bífida, que se desarrollan en las primeras semanas, muchas veces antes de que la mujer sepa que está embarazada.
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Además, recomendó mantener dieta balanceada, ejercicio regular —como caminar 30 minutos varias veces por semana— y adecuada hidratación, especialmente en climas cálidos.
El impacto positivo de la dula
El especialista se declaró “100% partidario” del acompañamiento con dula certificada. “Paciente que tiene una dula tiene menos incidencia de cesárea, menos necesidad de medicamentos para el dolor”, afirmó.
Las doulas apoyan con técnicas de respiración, masajes y posiciones que facilitan el trabajo de parto, además de ofrecer educación prenatal y acompañamiento emocional.
No faltar a las citas y evitar riesgos
“No deben faltar a esa cita porque es bien importante”, advirtió. El control prenatal permite detectar a tiempo complicaciones como diabetes gestacional o hipertensión.
También fue enfático en evitar alcohol, cigarrillo y drogas, por sus efectos negativos en el desarrollo fetal. “Tenemos el acceso a ese cuidado y esa información. No hay ahora excusa”, concluyó.
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