La depresión posparto es una realidad que viven muchas mujeres, pero de la que todavía se habla poco. Para la doctora Nelmit Tollinchi, psicóloga clínica, es fundamental entender que no se trata de debilidad ni de falta de amor hacia el bebé, sino de un trastorno del estado de ánimo que requiere atención y acompañamiento profesional.
“La depresión posparto yo la defino como un trastorno del estado de ánimo que afecta tanto el funcionamiento como las interacciones y las emociones de esa mamá que acaba de dar a luz”, explicó la especialista en diálogo con behealth. Reconocerla a tiempo, asegura, puede marcar la diferencia en el bienestar de la madre y de su entorno familiar.
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Síntomas que no debes ignorar
Uno de los principales retos es identificar los síntomas. Según la doctora Tollinchi, pueden aparecer señales claras que deben levantar alerta en la pareja o en la familia.
“La depresión posparto experimenta síntomas como una tristeza bien profunda y prolongada que puede durar más de dos semanas”, detalló.
También mencionó cambios marcados en el estado anímico, pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba, desconexión emocional con el bebé y con la familia, alteraciones del sueño y cambios en el apetito.
En casos más severos, pueden surgir pensamientos de abandono, de muerte o incluso de hacerle daño al bebé. Ante cualquiera de estas señales, la recomendación es buscar ayuda profesional de inmediato.
El peso de las expectativas y el estigma
La maternidad suele estar rodeada de expectativas irreales. Muchas mujeres sienten presión por mostrarse felices y agradecidas todo el tiempo, lo que dificulta pedir ayuda.
“En esta sociedad se les tienen unas altas expectativas a las mamás y por eso cuesta pedir ayuda, porque pueden percibirse como débiles o que no son buenas mamás”, afirmó la psicóloga.
Ese estigma puede retrasar el diagnóstico y el tratamiento. Por eso es clave normalizar la conversación sobre la salud mental en el posparto y validar las emociones que surgen durante esta etapa.
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Tratamientos y red de apoyo
El tratamiento de la depresión posparto puede incluir psicoterapia, especialmente terapia cognitivo-conductual.
“Ayuda a mamá a manejar esos pensamientos, esas emociones y esas conductas que han cambiado a través de la depresión”, explicó Tollinchi.
En algunos casos, también puede requerirse apoyo psiquiátrico con medicamentos compatibles con la lactancia. Además, existen grupos de apoyo, acompañamiento de dulas y redes hospitalarias especializadas.
La red de apoyo es esencial. “Esa es la parte más importante… provee un espacio seguro para que mamá pueda ventilar esas emociones”, señaló. Familiares y amigos también pueden ayudar a identificar cambios que no son típicos dentro del proceso.
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La especialista envía un mensaje claro a las madres: “Buscar ayuda no tiene nada de malo… No te descuides. Cuídate tú primero porque si tú estás bien, tu familia y tu entorno va a estar bien”.

