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¿Cómo manejar el estrés si tengo psoriasis?

La psoriasis, una enfermedad crónica de la piel que afecta a millones de personas en todo el mundo, va más allá de su manifestación física evidente. Más allá de las placas y lesiones que adornan la piel, existe un impacto psicológico profundo que a menudo pasa desapercibido pero que deja cicatrices emocionales duraderas.

Entre las diversas dimensiones emocionales que la psoriasis afecta, el estrés emerge como un factor crucial. Para indagar más acerca de su relación con la psoriasis, en BeHealth entrevistamos a la doctora Coralia K. Maldonado Fuster, psicóloga Clínica y directora de Alternative Life.

“El estrés es una experiencia común que todos enfrentamos a nivel personal. Puede manifestarse de diversas formas, tanto en aspectos físicos como gastrointestinales y emocionales, explicó la especialista.

Además, puede influir en condiciones cutáneas como la dermatitis atópica y la psoriasis, aunque no sea directamente su causa. Es importante destacar que el estrés no provoca la psoriasis, pero juega un papel crucial en desencadenar brotes y manifestaciones de esta condición.

¿Cuál es la relación entre el estrés y la psoriasis?

Según explicó la especialista, existen investigaciones que respaldan que el estrés puede desencadenar un aumento en los síntomas de la psoriasis. Esto se debe a la estrecha conexión entre la piel y el sistema nervioso. Estudios demuestran que puede transcurrir desde dos días hasta cuatro semanas para que ocurra un brote después de un episodio de estrés.

«En otras palabras, cuando una situación estresante ocurre, pasados un par de días hasta unas cuatro semanas, el cuerpo puede comenzar a reaccionar, lo que a su vez puede llevar a la aparición de brotes en relación con la psoriasis».

Es esencial tener en cuenta que el estrés psicológico provoca la liberación de neurotransmisores que afectan varios órganos, incluida la piel. Esto puede hacer que la piel se vuelva más hipersensible o reactiva a estímulos que afectan su barrera protectora. Por esta razón, algunas personas pueden experimentar enrojecimiento o sentir la necesidad de rascarse en situaciones de estrés.

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¿Cómo manejar el estrés si tengo psoriasis?

Al hablar de tratamientos, es fundamental considerar un enfoque integral, precisó la galena. «La psoriasis no solo involucra al dermatólogo, sino también a profesionales como nutricionistas, psicólogos e incluso psiquiatras. El tratamiento abarca distintos componentes: el dermatólogo se encarga de los aspectos cutáneos y los tratamientos específicos, mientras que el nutricionista juega un rol importante, ya que la alimentación puede influir en la condición de la piel».

En cuanto al ámbito psicológico, trabajar con psicólogos y psiquiatras es esencial para abordar el manejo del estrés, la ansiedad, la depresión y otras cuestiones como la baja autoestima y el rechazo social. Estos aspectos se integran en el proceso de aceptación y manejo de la condición, formando parte integral del enfoque de tratamiento holístico.

«Dentro de los procesos que podemos lograr a través de la terapia, el manejo del estrés es una prioridad. Este se puede abordar mediante prácticas como el Mindfulness, la relajación y la meditación. Estas técnicas ayudan a reducir los factores estresantes que pueden desencadenar brotes. Asimismo, es vital mantener una higiene del sueño o una rutina de sueño regular. El sueño adecuado no solo descansa el cerebro, sino que también previene la irritabilidad y otros problemas, además de los relacionados con la psoriasis», comentó la doctora Maldonado.

Otra recomendación que compartió es mantener una dieta equilibrada y evitar la automedicación, ya que ciertas cremas o medicamentos pueden tener efectos adversos en la psoriasis. Por ello, «contar con un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud resulta esencial para trabajar de manera conjunta». Investigaciones también subrayan cómo el consumo de alcohol y tabaco puede afectar los brotes de psoriasis, por lo que es fundamental reducir o evitar su consumo.

Terapias para el manejo psicológico en la psoriasis

En cuanto a terapias, se utilizan enfoques como la terapia cognitivo-conductual, la terapia de activación conductual, la terapia Mindfulness, así como técnicas de procesamiento y desensibilización, que también son empleadas en situaciones de trauma.

Podría haber sido un factor desencadenante de un proceso estresante más intenso, lo que a su vez podría haber llevado a la activación de brotes. 

«Uno de los aspectos más fundamentales es la educación. Esta educación no solo se dirige al paciente que padece psoriasis, sino que va más allá. Es esencial transmitir que esta condición no define por completo a la persona, aunque impacte en su autoestima y autoconcepto debido a su visibilidad. Sin embargo, es crucial comprender que la psoriasis no se limita únicamente a su aspecto visible, sino que hay mucho más detrás de la condición», señaló.

Además, es vital educar a la población en general. Visibilizar cómo se siente una persona que vive con esta condición es esencial para evitar su marginación, rechazo o exclusión social. Es fundamental que no se margine a alguien simplemente debido a la visibilidad de su condición. Es importante destacar que la psoriasis no es contagiosa; es una condición inmunológica que puede afectar a cualquier persona y en Puerto Rico, afecta a aproximadamente entre 35,000 y 100,000 personas.

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