Para una persona que recibe la noticia de que necesita un trasplante, el camino puede parecer abrumador. Sin embargo, la donación de órganos abre una posibilidad concreta para quienes esperan un hígado, riñón o páncreas. Desde el Centro de Trasplante de Auxilio Mutuo, Johanie Carrasquillo explica que, aunque se trata de un proceso complejo, sí es posible llegar al trasplante, siempre con el acompañamiento de un equipo especializado y el apoyo de los donantes.
Donación de órganos y un proceso que empieza antes de la cirugía
Cuando un paciente es referido para una evaluación de trasplante, el primer paso consiste en determinar si existe una indicación para realizar el procedimiento y si hay alguna contraindicación. Después comienza una etapa de orientación en la que la persona conoce cómo será el proceso y a los profesionales que participarán en su atención.
“Es muy importante para nosotros asegurarnos de que el paciente tiene la indicación para lo que es el proceso y que no tenga ninguna contraindicación para lo que es el trasplante”, explicó Johanie Carrasquillo.
La atención, además, no se limita al momento de la cirugía. El equipo multidisciplinario acompaña distintas necesidades del paciente y reúne profesionales de varias áreas. Trabajo social, nutrición, coordinación financiera, psiquiatría, nefrología, hepatología e infectología forman parte de este abordaje.
A esto se suman servicios hospitalarios como laboratorio, radiología y sala de operaciones, por lo que la evaluación y el trasplante involucran a diferentes departamentos.
“No solamente conlleva una sola persona o un solo médico, conlleva un grupo bastante extenso para que podamos entonces ofrecerle todos los servicios y cubrir las necesidades del paciente”, señaló Carrasquillo.
El acompañamiento también incluye a la familia
Recibir un diagnóstico y enfrentarse a un posible trasplante de órganos puede significar adaptarse a mucha información y a cambios importantes. Por eso, el respaldo de la familia adquiere un papel relevante durante el proceso.
“Es crucial que nuestros pacientes cuenten con ese apoyo porque ya bastante ellos enfrentan con tener el diagnóstico en sí”, afirmó la coordinadora. El Centro de Trasplante también cuenta con recursos profesionales y un grupo de apoyo integrado por pacientes que han vivido el proceso.
Ese acompañamiento permite que quienes están comenzando su camino puedan escuchar experiencias de personas que ya pasaron por situaciones similares. Así, la educación y el apoyo entre pacientes se convierten en parte de una atención que busca ir más allá de la información clínica.
El Centro de Trasplante de Auxilio Mutuo lleva más de 40 años realizando trasplantes y trabaja con órganos como hígado, riñón y páncreas. Según Carrasquillo, esa trayectoria forma parte del trabajo que se desarrolla junto a pacientes y familias.
Donar órganos también hace posible el trasplante
Más allá de la evaluación y del acompañamiento médico, existe un elemento indispensable para que muchos trasplantes puedan realizarse: los donantes. Carrasquillo fue enfática al señalar que la posibilidad de recibir un órgano depende también de que existan personas dispuestas a donar.
“Es un proceso complejo pero que se puede. Muchos pacientes piensan que es algo imposible de lograr. Sí es complejo, pero se puede llegar”, expresó.
El centro también cuenta con un programa de donante vivo para trasplante de riñón y trabaja con el apoyo de Lifelink. Para Carrasquillo, el mensaje para los pacientes y la comunidad es claro: “Necesitamos donantes para que los trasplantes ocurran”.
La donación de órganos, por tanto, no representa únicamente una decisión individual: puede convertirse en la oportunidad de que otra persona continúe su historia. Para quienes enfrentan la espera de un trasplante, recordar que el proceso puede ser posible y que existe un equipo para acompañarlos puede marcar una diferencia en medio de la incertidumbre.

