La polimialgia reumática (PMR) es una enfermedad inflamatoria que suele aparecer en personas mayores de 50 años y se caracteriza principalmente por dolor y rigidez en algunas partes del cuerpo, sobre todo en las mañanas. Sin embargo, no siempre es fácil de diagnosticar porque otras enfermedades pueden dar síntomas parecidos.
Síntomas:
Los signos de la polimialgia reumática suelen producirse en ambos lados del cuerpo y pueden incluir:
- Dolor en los hombros
- Dolor en el cuello, parte superior de los brazos, glúteos, caderas o muslos
- Rigidez en las zonas afectadas, particularmente por la mañana o después de estar inactivo
- Amplitud de movimiento limitada en las zonas afectadas
- Dolor o rigidez en muñecas, codos o rodillas
También es posible que tengas signos y síntomas más generales, como los siguientes:
- Fiebre leve
- Cansancio
- Una sensación general de no estar bien (malestar)
- Pérdida del apetito
- Pérdida de peso involuntaria
- Depresión
Te puede interesar: Consejos para convivir con la polimialgia reumática
Condiciones que se pueden confundir con la PMR
Algunas enfermedades que pueden imitar a la PMR son:
- Neoplasias (cánceres): algunos tipos de cáncer pueden causar dolor muscular, fatiga y pérdida de peso, síntomas similares a los de la polimialgia.
- Infecciones: infecciones como la tuberculosis o infecciones virales pueden provocar dolores generalizados y rigidez.
- Hipotiroidismo: cuando la tiroides trabaja menos de lo normal, la persona puede sentir rigidez, cansancio y dolor muscular.
- Mialgias por estatinas: ciertos medicamentos para el colesterol, llamados estatinas, pueden causar dolores musculares y rigidez que se parecen a los de la polimialgia reumática.
- Espondiloartritis: un grupo de enfermedades reumáticas que afectan la columna y las articulaciones grandes, que también pueden dar rigidez matutina.
- Fibromialgia: esta condición se caracteriza por dolor generalizado y cansancio extremo.
Signos que obligan a revisar el diagnóstico
Aunque al inicio pueda pensarse en PMR, hay algunas señales que hacen necesario replantear el diagnóstico y validar con especialistas si se trata de otra enfermedad:
- Dolor que no mejora con el tratamiento usual de corticoides.
- Síntomas más graves de lo esperado, como fiebre alta, pérdida de peso rápida o sudoración nocturna.
- Presencia de otros problemas médicos que expliquen los síntomas (como hipotiroidismo o uso de medicamentos).
- Dolores musculares muy fuertes asociados al uso de medicamentos.
- Rigidez o inflamación que afecta zonas poco comunes en la polimialgia, como las manos o las rodillas.
¿Por qué es importante diferenciarla?
Un diagnóstico correcto de polimialgia o de otras condiciones evita tratamientos innecesarios o riesgosos y permite que el paciente reciba la atención adecuada. Por eso, si una persona mayor presenta dolor y rigidez persistentes, es fundamental acudir al reumatólogo para evaluar todas las posibilidades.
Lee acá: Tratamientos modernos para la polimialgia reumática: Dr. José Rodríguez, reumatólogo

