La amiloidosis es una enfermedad poco frecuente heterogénea que resulta del depósito de agregados tóxicos insolubles de proteínas fibrilares en láminas beta en diferentes tejidos. Esta es una condición que puede ser adquirida o hereditaria y puede ser localizada o sistémica.
Esta enfermedad puede acumularse en el hígado, el bazo, riñones, corazón, los nervios y los vasos sanguíneos. De esta manera, puede causar:
- Miocardiopatía
- Hepatomegalia
- Proteinuria
- Macroglosia
- Disfunción autonómica
- Equimosis
- Neuropatía
- Insuficiencia renal
- Hipertensión
- Anomalías corneales y vítreas
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Cabe aclarar que, algunos tipos de amiloidosis se producen junto con otras enfermedades. Además, estos tipos pueden mejorar con el tratamiento de las otras enfermedades.
¿Cuáles son sus causas?
Existen diversos tipos de amiloidosis, entre los más frecuentes son por factores hereditarios, externos como enfermedades inflamatorias y diálisis a largo plazo. Los tipos más frecuentes son:
- Amiloidosis AL (amiloidosis de cadenas ligeras de inmunoglobulina):es el más común en los países desarrollados. Además suele afectar el corazón, los riñones, el hígado y los nervios.
- Amiloidosis AA: es conocida como amiloidosis secundaria y suele desencadenarse por una enfermedad inflamatoria como la artritis reumatoide. comúnmente afecta a los riñones, el hígado y el bazo.
- Amiloidosis hereditaria: por lo general afecta los nervios, el corazón y los riñones. Comúnmente ocurre cuando una proteína que produce el hígado es anormal.
- Amiloidosis de tipo salvaje: recibe el nombre de “amiloidosis sistémica senil” y es poducida cuando la proteina transtiretina que produce el higado es normal, pero fabrica amiloide por razone desconocidas. Por lo general afecta a hombres mayores de 70 años y compromete el corazón.
- Amiloidosis localizada: en este tipo, suele tener un mejor pronóstico que las variedades que afectan a múltiples sistemas de órganos. Esta aparece en la vejiga, la piel, la garganta o los pulmones.
Sus síntomas
Por lo general, las personas puede que no presenten síntomas de esta enfermedad sino hasta que se encuentre en una etapa avanzada. Sus síntomas pueden variar dependiendo el órgano que esté afectado, aún así, los signos y síntomas pueden ser: falta de aire, fatiga, debilidad intensa, hinchazón de los tobillos y piernas, entumecimiento, hormigueo o dolor en las manos y pies, lengua agrandada que en ocasiones puede presentar ondulaciones en los bordes, cambios en la piel y diarrea.
Según National Library of Medicine, se presentan aproximadamente entre 1275 y 3200 casos nuevos al año en Estados Unidos, donde la proporción anual de casos nuevos de amiloidosis es del 78 %.
Es fundamental que ante cualquier signo o síntoma que presenten las personas, deben visitar a su médico primario para la realizar una evaluación detallada y generar el diagnóstico para ser tratado lo más pronto posible.
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