Cuando se habla de ultraprocesados, casi siempre se relacionan con alimentos perjudiciales para la salud: comida rápida, embutidos, gaseosas o snacks con altos niveles de azúcar y grasas saturadas. Sin embargo, un estudio publicado por la American Heart Association (AHA) plantea que no todos los ultraprocesados son malos y que no todos los que están en esa categoría tienen el mismo impacto, y pueden formar parte de una dieta equilibrada siempre que se consuman con moderación.
¿Cuáles son los ultraprocesados que pueden ser aliados en nuestra dieta?
Según el estudio de la AHA, algunos ultraprocesados presentan un perfil nutricional favorable y, consumidos con moderación, pueden no representar riesgos para la salud. Aquí te contamos cuáles son esos alimentos:
- Panes y tortillas integrales, por su gran aporte de fibra.
- Yogures bajos en grasa y sin azúcares añadidos, ricos en probióticos.
- Salsas de tomates naturales, con bajo contenido de sodio y sin azúcares añadidos.
- Untables de frutos secos o legumbres, como la mantequilla de maní hecha 100% natural o hummus.
- Cereales integrales sin azúcar añadido, que ayudan a mantener energía estable.
- Productos vegetales a base de soya o legumbres, con bajo nivel de procesamiento
- Sopas o caldos envasados, preparados con ingredientes frescos y bajo nivel de sodio.
Estos alimentos, aunque son considerados como ultraprocesados, pueden verse como opciones prácticas y relativamente seguras en comparación con otros que son altamente refinados y cargados de aditivos. En muchos casos, incluso representan una alternativa útil para quienes tienen poco tiempo para cocinar, siempre y cuando se seleccionen versiones con un perfil nutricional más saludable.
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Cuidado con los riesgos por el consumo excesivo
La AHA advierte que el consumo frecuente y excesivo de ultraprocesados sigue estando vinculado a problemas de salud graves. En particular, el exceso de productos con altos niveles de azúcares, grasas saturadas, aceites refinados y sodio está asociado con un mayor riesgo de padecer obesidad, hipertensión, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Además, estos alimentos pueden alterar el metabolismo, aumentar la inflamación en el cuerpo y afectar directamente la salud del corazón.
De igual manera, las bebidas azucaradas, embutidos, comida rápida y productos ultraprocesados son considerados como los más perjudiciales para la salud, ya que aportan calorías vacías y favorecen la aparición de trastornos crónicos cuando estos se consumen de manera frecuente.
Tips para reducir sus riesgos
Para aprovechar los beneficios y reducir los daños, la AHA hace las siguientes recomendaciones:
- Dale prioridad al consumo de frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras como base de la alimentación.
- Optar por versiones bajas en sodio, azúcares añadidos y grasas saturadas en los ultraprocesados.
- Antes de comprar lee cuidadosamente las etiquetas, para identificar aditivos o ingredientes que son pocos saludables.
La clave está en el equilibrio y aprovechar las opciones más saludables disponibles en el mercado, evitar los productos con altos niveles de sodio y azúcares añadidos, y nunca perder de vista que los alimentos frescos y naturales deben seguir siendo la base de una buena nutrición. Consumir ultraprocesados de mejor perfil nutricional puede ser una herramienta útil en la actualidad, pero siempre bajo el principio de la moderación y el cuidado de la salud acompañado de otros hábitos saludables.
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