La tos es uno de los síntomas más frecuentes en la infancia y, aunque suele generar angustia en madres, padres y cuidadores, en la mayoría de los casos no representa una condición grave. Sin embargo, conocer cómo manejar la tos pediátrica de forma segura es clave para evitar riesgos innecesarios y tomar mejores decisiones en casa.
“La tos puede ser una queja bastante molestosa, pero tenemos que estar seguros de que a diferentes edades hay diferentes opciones de cómo manejarla”, explica la pediatra Ana Medina Mateo, miembro de la junta de la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría, en diálogo con BeHealth.
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Jarabes para la tos: por qué no siempre son la mejor opción
Uno de los errores más comunes frente a la tos pediátrica es recurrir de inmediato a jarabes de venta libre. La especialista enfatiza que antes de los 4 años no se deben usar jarabes para la tos, debido al riesgo de efectos adversos importantes.
“Ha habido muchos problemas de depresión respiratoria y dificultad respiratoria, porque los jarabes de la tos causan mucha sedación en el paciente pediátrico”, advierte la doctora Medina.
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Entre los 4 y 6 años, el uso de estos medicamentos debe ser una decisión discutida cuidadosamente con el pediatra. Solo después de los 6 años suele considerarse el uso de antitusivos como el dextrometorfano, siempre bajo orientación médica y evaluando cada caso.
En la mayoría de los niños, la tos está relacionada con infecciones respiratorias leves, especialmente cuadros catarrales, por lo que no siempre requiere medicación.
Alternativas seguras y naturales para aliviar la tos en niños
La primera recomendación para el manejo de la tos en niños es sencilla pero fundamental: mantener una adecuada hidratación. “Mantener el paciente tomando líquido hace siempre que una tos mejore”, señala la especialista.
Entre los remedios naturales para la tos, uno de los más recomendados es la miel, siempre que el niño tenga más de un año.
“Después del año de edad, la miel se cree que es tan efectiva como los jarabes de la tos”, explica la pediatra. Antes de esa edad, su uso está contraindicado por el riesgo de botulismo infantil.
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La miel puede administrarse entre 2 y 5 mililitros, varias veces al día, sin necesidad de esperar intervalos largos, ya que no resulta nociva.
Otro aliado importante es la humedad ambiental. El uso de humidificadores, ya sea de aire frío o tibio, puede ayudar a aliviar la irritación de las vías respiratorias. Si no se cuenta con uno, el vapor del baño también puede ser una alternativa útil.
Cuando la tos se asocia a secreciones nasales, el uso de solución salina, junto con peritas de succión o el hábito de sonarse la nariz en niños mayores, ayuda a disminuir la irritación y la tos persistente.
Finalmente, la doctora Medina recuerda que ante cualquier duda o empeoramiento de los síntomas, el pediatra es el mejor aliado de las familias. “Siempre es importante tener a mano el teléfono del pediatra para cualquier discusión”, concluye.

