En entrevista con la Dra. Esther A. Torres, gastroenteróloga y fundadora y presidenta de la Fundación Esther A. Torres (FEAT), conversó sobre la labor que ha realizado la fundación durante sus 15 años, donde ella ha dedicado gran parte de su vida a transformar la atención de las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) en Puerto Rico.
La doctora compartió su motivación para atender a este tipo de población de pacientes, en donde recalcó que fue debido a las experiencias que tuvo primero, durante su residencia porque tuvo dos pacientes con enfermedad severa a los que ambos les costó la vida.
“Después de esa experiencia, durante años comencé a trabajar como gastroenteróloga. Poco a poco fueron llegando más pacientes con este tipo de diagnósticos. Primordialmente pacientes con colitis ulcerosa que es el más común hasta el momento; también llegaron pacientes con enfermedad de Crohn que ya era algo más diferente”, expresó.
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Asimismo, enfatizó que al ver que estas condiciones eran tan complejas y tenían implicaciones desde el punto de vista de salud para estos pacientes que requieren más atención y decidió mirar otras cosas dentro de su condición de salud. “Decidí que esta era un área que me interesaba concentrarme en ella, seguir aprendiendo, desarrollando más destreza y ofreciendo también a ese grupo de pacientes un cuidado más enfocado en su condición”.
Un legado desde la fundación
“Para nosotros desde FEAT, lo importante para ofrecerle más a esta población y tener logros en su acceso a servicios de salud es poder educar sobre este tipo de condiciones a los pacientes porque son complejas”, comentó.
La Dra. Torres indicó que en muchas ocasiones los médicos no se toman el tiempo para explicarle a los pacientes qué es lo que son, darles ese recurso a nivel educativo para que ellos puedan comprender su enfermedad. Es importante crear conciencia en la comunidad de que estas enfermedades existen y que tienen implicaciones en su diario vivir y la manera en que puede impactar ámbitos laborales, educativos, familiares, sociales o sus redes de apoyo
“FEAT ha sido una experiencia de crecimiento maravillosa, es algo que inspira a seguir haciendo más cuando tu ves el producto que ya hay en la comunidad, donde se reconocen las enfermedades y las personas quieren saber más al respecto”, señaló.
A su vez, la presidenta de la fundación compartió el significado de haber construido toda una comunidad a través de FEAT, “es muy importante porque la complejidad de estas condiciones y lo que afecta a las personas es algo considerable.
“La meta idea es que el cuidado de estos pacientes sea interdisciplinario, que no solo sea el gastroenterólogo , también el psicólogo, el nutricionista y otras especialidades que, conjuntamente, le puedan dar una calidad de vida óptima a los pacientes”, afirmó.
Retos futuros de FEAT
Uno de los aspectos en los que la doctora puntualizó fue en lo más importante de mantener viva la misión de la fundación a través de los 15 años de servicio, “lo más esencial es que hemos ido creando conciencia, no solamente en los pacientes que estamos educando, sino en el público general de que estas enfermedades existen”.
En cuanto a los nuevos retos a los que se enfrenta FEAT, la fundadora indicó que, “uno de los retos es cómo cambia la comunicación en la comunidad a través de los años. Comenzamos con simposios presenciales, en ese momento no había fotos, no se grababa y uno solo ponía los anuncios de cuando se iba a hacer el simposio. Hoy en día todo esto ha cambiado, seguimos con los eventos presenciales porque allí la capacidad de comunicarse directamente con los pacientes y/o colaboradores o profesionales de la salud es más efectiva”.
“En la pandemia, producto del COVID-19, debimos realizar los simposios de manera virtual , después los hicimos híbridos mediante transmisiones en Facebook y , entonces, allí ya estamos captando más audiencia y así, llegar incluso a otras partes fuera de Puerto Rico”, agregó.
Finalmente, la Dra. Esther Torres recalcó la importancia de que los paciente y la comunidad en cualquier aspecto, conozcan sobre su condición y puedan tener accesos a servicios particulares para poder ayudarlos.
“Nunca deben perder la esperanza aún con una enfermedad crónica. La participación y la conciencia del paciente y su entorno es fundamental para lograr sus metas”, concluyó.
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