Ante la falta de espacios recreativos inclusivos en la isla, adaptan parque de aventuras urbano para familias con diversidad funcional
El acceso a espacios de entretenimiento adaptados para personas con diversidad funcional sigue siendo una de las asignaturas pendientes en la oferta turística de Puerto Rico. Ante esta realidad, ToroVerde Urban Park, ubicado en el Distrito T-Mobile, anunció cambios operacionales fijos a mitad de semana para atender a la población neurodivergente y con alta sensibilidad.
El programa, denominado Sensory Friendly Wednesdays, operará los miércoles mediante una estrategia enfocada en reducir estímulos visuales y auditivos dentro del parque. La iniciativa surge tras un proceso de auditoría con especialistas en procesamiento sensorial.
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Como parte de esta primera etapa, el personal de servicio completó una capacitación dictada por la organización Cinco Sentidos para fortalecer el manejo de interacciones inclusivas. Asimismo, el centro habilitó una Sensory Station, un espacio equipado con herramientas de apoyo para los visitantes que experimenten sobrecarga sensorial durante los recorridos.
«Reconocemos que todavía queda mucho por hacer y por aprender», admitió Jorge Jorge, principal oficial ejecutivo del parque urbano, al asegurar que buscan servir de ejemplo para que otras empresas comerciales se unan a esfuerzos que faciliten la recreación familiar sin exclusiones.
La administración del parque también convocó a líderes de diversas organizaciones no gubernamentales para validar las adaptaciones operacionales y delinear un calendario de visitas comunitarias y talleres educativos. Como parte de este intercambio, la empresa cederá áreas de sus instalaciones en San Juan para que entidades sin fines de lucro realicen reuniones y orientaciones gratuitas.
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La apertura de franjas horarias con adaptaciones sensoriales responde a un reclamo histórico de las familias puertorriqueñas, quienes a menudo enfrentan limitaciones para encontrar lugares de recreación que comprendan y adapten sus infraestructuras a las realidades de la neurodivergencia en la isla.

