Una colaboración de la Asociación Puertorriqueña de Ayuda de Pacientes de Psoriasis
Vivir con psoriasis puede implicar mucho más que atender las lesiones, la picazón o el dolor. Cuando las manifestaciones aparecen en áreas visibles como el rostro, el cuero cabelludo, los brazos o las manos, la persona puede sentirse constantemente observada o diferente, particularmente en situaciones sociales en las que otras personas hacen preguntas o comentarios sobre su apariencia.
“¿Qué te pasó?”, “¿Eso se pega?” o “¿Por qué no te lo cubres?” son algunas expresiones que un paciente podría escuchar, y que pueden generar vergüenza, incomodidad, tristeza, coraje o ansiedad. Aunque no siempre se formulan con intención de lastimar, pueden afectar la autoestima y aumentar la inseguridad, especialmente cuando se repiten en espacios sociales, familiares, educativos o laborales.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que no es contagiosa. Sin embargo, al igual que ocurre con otras condiciones visibles, la falta de información puede fomentar mitos y prejuicios.
La manera en que respondemos a estas experiencias puede influir en nuestro bienestar emocional. Las siguientes recomendaciones pueden ayudar a responder según las circunstancias y el grado de comodidad de cada persona. Aunque están dirigidas a quienes viven con psoriasis, también pueden ser útiles para personas con otras enfermedades o condiciones visibles que enfrentan preguntas o comentarios sobre su apariencia.
Lee: Psoriasis: cuando las señales en la piel pueden revelar un problema que va más allá
1. Decide cuánto deseas contar – No existe una única manera correcta de responder. Algunas personas se sienten cómodas explicando qué es la psoriasis; otras prefieren contestar brevemente o no hablar sobre su salud. Ambas decisiones son válidas. Antes de responder, considera quién hace la pregunta, cómo la plantea y cómo te sientes en ese momento.
2. Prepara una respuesta breve y educativa Cuando desees ofrecer información, una contestación sencilla puede aclarar dudas sin entrar en detalles personales:“Es psoriasis, una enfermedad inflamatoria crónica. No es contagiosa”. También puedes explicar que la enfermedad va más allá de lo que se observa:“Las lesiones son la parte visible, pero la psoriasis puede afectar otros aspectos de la salud y el bienestar”.
3. Establece límites cuando sea necesario Proteger tu privacidad también es una forma de autocuidado. Si no deseas conversar sobre el tema, puedes responder:“Gracias por tu preocupación, pero prefiero no hablar sobre mi salud”. “Estoy recibiendo atención médica. En este momento quisiera hablar de otra cosa”.
4. Expresa cuando un comentario te incomoda Algunas expresiones pueden provocar vergüenza, coraje o tristeza. En esos casos, puedes comunicar directamente cómo te afecta el comentario:“Quizás no fue tu intención, pero ese comentario me hace sentir incómodo”.“Prefiero que no hagamos comentarios sobre la apariencia de mi piel”. También es válido terminar la conversación o alejarte.
5. Practica las respuestas que te hagan sentir más seguro Pensar con anticipación en una o dos respuestas puede ayudar a reducir la ansiedad. No se trata de memorizar un libreto, sino de contar con palabras que te permitan reaccionar de acuerdo con el momento.Conversar con familiares, amistades, grupos de apoyo o profesionales de la salud mental también puede ayudarte a identificar estrategias para enfrentar estas situaciones.
6. Busca apoyo si las miradas o comentarios afectan tu vida Si el temor a las preguntas lleva a evitar actividades, aislarte, modificar tu manera de vestir o experimentar tristeza o ansiedad, es importante buscar apoyo profesional.
7. Practica la autocompasión. Aprende a hablarte con la misma comprensión que ofrecerías a alguien que quieres. En lugar de pensar “mi piel está horrible” o “no quiero que nadie me vea”, comienza a utilizar un lenguaje más realista y amable: “Estoy atravesando un momento difícil con mi piel y eso está afectando cómo me siento, pero esto no define quién soy”.
También se debe prestar atención a los pensamientos que pueden surgir después de una experiencia incómoda. Una mirada o un comentario pueden llevarnos a pensar: “Todo el mundo está mirándome”, “seguramente piensan que estoy enfermo” o “prefiero no salir para que nadie me pregunte”. Cuando estos pensamientos comienzan a determinar nuestra conducta, pueden aumentar el aislamiento y afectar nuestra calidad de vida.
Te puede interesar: Psoriasis: cuando mejorar no significa estar curado
Una estrategia saludable consiste en diferenciar entre lo que sabemos y lo que estamos interpretando como por ejemplo: “Esta persona hizo un comentario sobre mi piel” sin asumir automáticamente qué está pensando o sintiendo esa persona. Este proceso puede ayudarnos a responder desde una posición más consciente y no únicamente desde la emoción del momento.
¿Cuándo buscar ayuda psicológica?
Es recomendable buscar apoyo profesional cuando la tristeza, la ansiedad, el aislamiento o la preocupación por la apariencia persisten e interfieren con las relaciones, las actividades cotidianas o la calidad de vida.
La intervención psicológica puede ayudar a manejar el estrés, fortalecer la autoestima y desarrollar herramientas para afrontar situaciones difíciles y establecer límites. Su propósito es recuperar seguridad, autonomía y bienestar, como complemento del tratamiento médico.
“Mirar más allá de la piel también significa reconocer a la persona que existe detrás de la condición. La psoriasis puede ser visible, pero muchas de las emociones que genera no lo son. Validar esas emociones, respetar los límites de la persona y ofrecer apoyo sin juzgar también son formas de cuidado” destacó la licenciada Lorna M. Peña Vélez, psicóloga.
Informarse y participar activamente en las decisiones sobre el tratamiento también puede fortalecer la seguridad del paciente. Asimismo, contar con una red de apoyo, como la Asociación Puertorriqueña de Ayuda al Paciente de Psoriasis (APAPP), permite compartir experiencias, recibir orientación y sentirse acompañado.
Evento educativo gratuito con motivo del Día Mundial de la Psoriasis
La APAPP invita a su evento educativo gratuito el sábado, 31 de octubre de 2026, a partir de las 9:00 a. m., en Vivo Beach Club. Durante la actividad se abordarán el bienestar emocional, las condiciones de salud asociadas y la participación activa del paciente en su cuidado.
También se ofrecerán clínicas de dermatología y reumatología, con la participación de la Sociedad Dermatológica de Puerto Rico, la Asociación de Reumatólogos de Puerto Rico y la Fundación Piel.
Los espacios son limitados. Para registrarse, los interesados pueden enviar un mensaje de texto al 787-376-7604 o escribir a psoriasispr@gmail.com. El evento también se transmitirá por Facebook y YouTube, bajo el nombre APAPPsoriasis.

