El Premio Nobel de Fisiología o Medicina, fue otorgado a los científicos estadounidenses Mary Brunkow y Fred Ramsdell y al japonés Shimon Sakaguchi en Suecia.
Los científicos recibieron el reconocimiento del Instituto Karolinska por sus hallazgos sobre la llamada “tolerancia inmunológica periférica y las células T reguladoras” siendo estos un mecanismo que le permite al sistema inmunológico regularse y distinguir entre amenazas externas y los propios tejidos del cuerpo.
El presidente del jurado, Olle Kämpe comentó que, “los hallazgos entregados han sido fundamentales para comprender el funcionamiento del sistema inmune y por qué no todo los humanos desarrollamos enfermedades autoinmunes”.
También puedes leer: Terapia CAR-T: una nueva esperanza para quienes viven con enfermedades autoinmunes
¿Cómo comenzó la investigación?
El inmunólogo Sakaguchie realizó el descubrimiento que fue clave para esta investigación en el año 1995 donde tras años de estudios logró aislar por primera vez las células T reguladoras.
Los científicos Mary Brunkow y Fred Ramsdell se basaron en el descubrimiento que realizó Sakaguchi cuando explicaron el por qué una cepa específica de ratones era vulnerable a las enfermedades autoinmunes. Allí descubrieron que los roedores tenían una mutación de gen al que llamaron Foxp3.
Después, se logró demostrar que las mutaciones en el equivalente humano de este gen causan IPEX, una grave enfermedad autoinmune.
El experto japonés vinculó sus hallazgos para el 2003 basándose en su descubrimiento de los años 90, en el cual demostró que el gen Foxp3 regula el desarrollo de las células t reguladoras.
La National Institutes of Medicine (NIH) define las células T como un tipo de célula inmunitaria que impide la acción de otros tipos de linfocitos para evitar que el sistema inmunitario reaccione de manera exagerada. Además, las células T reguladoras son un tipo de glóbulo blanco y de linfocitos.
Hallazgos
Los expertos evidenciaron que la tolerancia inmunitaria cuenta con dos capas principales:
- Eliminando linfocitos autorreactivos durante la formación en el timo (tolerancia central).
- Regulación de las defensas en la periferia de los tejidos a través de estas células especializadas.
Anteriormente, se creía que la protección frente ataques autoinmunes depende exclusivamente de la eliminación de células T dañinas en el timo. Ahora bien , el trabajo realizado por los galardonados logró evidenciar que existe un sistema adicional de control fuera del timo, fundamental para mantener el equilibrio inmunológico.
El jurado de este Premio Nobel destacó el trabajo de los expertos, ya que su investigación abre la puerta a futuros tratamientos contra el cáncer y las dolencias autoinmunes.
Lee: La IA cada vez más en la medicina: Asistentes de voz para el control de la presión arterial

