Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y puede representar entre el 60 % y 70 % de todos los casos. Este es un trastorno cerebral neurodegenerativo, progresivo e irreversible que destruye lentamente la memoria, la capacidad de pensar y la autonomía para realizar tareas cotidianas.
Durante 12 años, una nueva investigación realizó el seguimiento a aproximadamente un millar de personas sanas para detectar la demencia.
También puede leer: Detección de la enfermedad de Alzheimer a través de los movimientos oculares
Sobre la investigación
El estudio fue realizado por un grupo de expertos del Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (Fundación CIEN) y la Fundación Reina Sofía. Esta investigación fue publicada en la revista oficial de la Asociación de Alzheimer de Estados Unidos “Alzheimer’s & Dementia”, liderado por el coordinador de la plataforma de Neuroimagen, el Dr. Jesús Silva Rodríguez.
Esta investigación se ha basado en un análisis de sangre que permite estimar el riesgo de desarrollar síntomas clínicos de alzhéimer en individuos sanos hasta una década antes. Para conseguir esta revelación, ha sido clave un biomarcador sanguíneo denominado como el “%p-tau217”, una herramienta mínimamente invasiva que permite estratificar a la población según su riesgo de progresión clínica a largo plazo.
La investigación ha incluido a cerca de 1.000 personas sin deterioro cognitivo reclutadas en el área de Madrid, España, quienes han sido evaluadas anualmente en el Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía a lo largo de un periodo de hasta 12 años.
El doctor Rodríguez indicó que el valor principal de esta investigación está basado en el alto valor predictivo negativo de los biomarcadores de plasma, ya que un resultado negativo permite asegurar con más de un 90 % de fiabilidad, que las personas no desarrollarán síntomas clínicos durante la siguiente década.
“Esta capacidad de descarte ayudará a que los sistemas de salud puedan centrar sus recursos y el seguimiento exclusivamente en quien sí presenta un riesgo real, evitando pruebas de alto costo e invasivas como la punción lumbar a quienes tienen un riesgo mínimo”, señaló.
Hallazgos
El estudio marca que, a diferencia del resultado negativo, un positivo en %p-tau217 no debe entenderse como una sentencia inevitable. En los resultados se ha identificado que en el grupo de mayor riesgo, se presentó un hallazgo positivo que se asoció con una probabilidad de progresar a deterioro cognitivo leve o demencia de un 55 % a los cinco años y el 72 % a los 10 años.
El experto explicó que, aunque estos hallazgos suponen un riesgo entre cuatro y siete veces mayor que el promedio, una parte significativa no desarrollará síntomas. Los resultados suponen un importante avance hacia la incorporación de biomarcadores sanguíneos en la práctica clínica, al ofrecer una herramienta mínimamente invasiva para identificar de manera oportuna el riesgo de alzhéimer. “A media del tiempo del seguimiento, un 16 % de la cohorte desarrolló deterioro cognitivo leve o demencia, y un 6,7 % progresó específicamente a demencia, siendo estas unas cifras que están bien alineadas con las cifras esperadas para este rango de edad”.
Lee: Desorientación: posible síntoma inicial del alzhéimer

