Acompañar a una persona con depresión requiere escucharla, tomar en serio lo que siente y evitar comentarios que reduzcan su experiencia a una cuestión de voluntad. Aunque la familia puede convertirse en una fuente importante de apoyo, la falta de comprensión también puede profundizar el malestar de quien enfrenta esta condición.
En entrevista con BeHealth, el psiquiatra William Julio explicó que algunos familiares recurren a argumentos como recordar a la persona que tiene trabajo, familia o estabilidad económica, sin comprender que esos aspectos no descartan la posibilidad de una depresión clínica.
Al referirse a estas situaciones, el especialista señaló que la persona afectada “pues se va a sentir que no lo comprenden y puede empezar a sentir culpa, que es otro de los aspectos importantes que pueden empezar a desarrollar estos pacientes”.
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Por eso, el acompañamiento debe partir de la comprensión del sufrimiento emocional, sin juzgar ni asumir que la persona puede resolverlo simplemente cambiando su actitud.
Señales que la familia no debe pasar por alto
Uno de los motivos para buscar ayuda es el deterioro de la calidad de vida del ser querido. Cuando la persona comienza a aislarse, pierde capacidad para cumplir con sus actividades habituales o muestra cambios importantes en su comportamiento, es necesario prestar atención.
Por su parte, el Dr. Julio identificó algunas señales especialmente preocupantes, entre ellas que la persona comience a regalar sus pertenencias o exprese ideas relacionadas con la muerte y la sensación de ser una carga para los demás.
El psiquiatra advirtió sobre la importancia de reconocer expresiones como “que no quiere seguir viviendo, que no debería estar muerto, que es una carga”.
Estas manifestaciones no deben descartarse como comentarios pasajeros ni tratarse con reproches. Por el contrario, deben tomarse en serio y motivar la búsqueda de ayuda profesional.
La evaluación psiquiátrica también permite descartar otras causas
Buscar ayuda no significa que la primera consulta termine necesariamente en un diagnóstico de depresión o en una prescripción de medicamentos. El especialista explicó que la evaluación inicial consiste en una conversación profesional en la que se exploran los síntomas, su gravedad, su duración, el entorno familiar y las condiciones médicas de la persona.
“Puede esperar una conversación profesional, no es un interrogatorio”, precisó.
Este proceso es importante porque algunos problemas de salud pueden generar manifestaciones similares a las de una depresión. Por ejemplo, el Dr. William Julio, mencionó que el hipotiroidismo que puede acompañarse de cansancio, dificultades de concentración y falta de energía.
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Además, el especialista compartió el caso de una paciente cuya aparición repentina de síntomas depresivos estuvo relacionada con un cáncer de páncreas que no había sido diagnosticado. Aunque explicó que estas situaciones son menos frecuentes, el ejemplo subraya la importancia de evaluar posibles causas médicas antes de atribuir todos los síntomas a un problema exclusivamente emocional.
“Hay cosas que se pueden parecer a depresión y no ser necesariamente a una depresión mayor. Puede ser, a lo mejor, una depresión inducida por algo médico”, advirtió el especilista.
El tratamiento depende de cada paciente
Una vez realizada la evaluación, las opciones de tratamiento dependen de la gravedad de la depresión y de las necesidades particulares de cada persona.
«En una persona en la que la depresión es de moderada a severa, la terapia puede ser de ayuda. Pero en esos casos es bien importante el tratamiento con fármacos», detalló el Dr, William Julio.
El especialista recordó que los medicamentos no producen necesariamente un cambio inmediato. Por eso, es importante que el paciente comprenda el proceso y mantenga el seguimiento profesional.
«Los tratamientos son de lento funcionamiento, muestran una mejoría gradual. Pero son bastante efectivos. Y la meta siempre es la remisión», aseguró.
Reconocer las señales de alerta, ofrecer acompañamiento sin juzgar y facilitar el acceso a una evaluación son pasos importantes para ayudar a un ser querido. Ante síntomas persistentes o un deterioro en el funcionamiento cotidiano, buscar atención profesional puede marcar una diferencia en el proceso de recuperación.

