Diarrea, sangre en las heces y anemia: señales que no debes normalizar

No todos los síntomas digestivos son pasajeros. Cuando la diarrea persiste, aparece sangre en las heces o los análisis muestran una deficiencia de hierro o vitamina B12 sin una causa clara, es importante investigar qué está ocurriendo y no asumir que se trata simplemente de un problema gastrointestinal menor.

Durante una entrevista con BeHealth, el Dr. Juan Marqués-Lespier, gastroenterólogo y jefe de la División de Gastroenterología del Doctor’s Center Hospital / Orlando Health, Manatí, destacó la importancia de reconocer estas señales, particularmente cuando pueden estar relacionadas con enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Cuando la diarrea deja de ser un síntoma pasajero

Una diarrea ocasional puede tener múltiples causas. Sin embargo, el especialista señaló que cuando se prolonga durante varias semanas debe considerarse una señal de alarma que amerita evaluación médica.

“Cualquier paciente que presente diarreas por más de seis semanas es un red flag o un síntoma de alarma”, explicó.

La duración no es el único elemento que debe llamar la atención. La presencia de sangre en las heces también requiere una evaluación adecuada. Aunque algunas personas pueden atribuir el sangrado a hemorroides, el especialista advirtió que no debe asumirse su origen sin una valoración completa.

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Otros hallazgos que pueden acompañar estas señales son la anemia, sangre oculta positiva en las heces, fiebre o una sensación persistente de que el estado general de salud no es el habitual.

Crohn y colitis ulcerosa: ¿por qué importa detectarlas temprano?

La enfermedad inflamatoria intestinal incluye condiciones como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, que pueden producir inflamación persistente en el tracto gastrointestinal.

De acuerdo con el Dr. Marqués-Lespier, la manera de abordar estas enfermedades ha cambiado durante las últimas dos décadas. La disponibilidad de nuevas terapias y herramientas para identificar la inflamación permite intervenir de manera más temprana y reducir el riesgo de complicaciones.

“Si lo diagnosticamos a tiempo, evitamos en gran medida las complicaciones mayores”, afirmó.

El especialista mencionó que complicaciones como las obstrucciones y las fístulas intraabdominales asociadas con la enfermedad de Crohn, así como los episodios de colitis fulminante relacionados con la colitis ulcerosa, son escenarios que se busca prevenir mediante una identificación y atención oportunas.

Un análisis de laboratorio también puede dar pistas

Las señales de una enfermedad gastrointestinal no siempre comienzan con dolor abdominal intenso. En algunos pacientes, una alteración persistente en los análisis puede ser el punto de partida para descubrir que existe un problema que requiere mayor investigación.

Una deficiencia de hierro o una ferritina baja, por ejemplo, puede requerir una evaluación adicional cuando no existe una explicación evidente. El especialista explicó que esto puede ocurrir incluso cuando la hemoglobina todavía se encuentra relativamente normal.

La vitamina B12 también puede aportar pistas en determinados escenarios. El especialista explicó que una deficiencia de esta vitamina puede observarse en personas con gastritis autoinmune, debido a que esta condición puede interferir con un mecanismo necesario para su absorción.

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Por eso, encontrar una deficiencia de hierro o vitamina B12 de manera repetida no significa únicamente que hay que corregir el valor en el laboratorio: también es importante investigar por qué está ocurriendo.

La calprotectina fecal: una herramienta para detectar inflamación

Otro de los avances destacados por el gastroenterólogo fue el uso de biomarcadores, entre ellos la calprotectina fecal. Esta prueba puede aportar información sobre la presencia de inflamación intestinal y ayudar a diferenciar, en determinados contextos, un cuadro en el que existe inflamación de otras causas de síntomas digestivos.

“Si está sumamente elevado nos deja saber que hay algo inflamatorio”, explicó el especialista.

La prueba, sin embargo, forma parte de una evaluación médica más amplia y sus resultados deben interpretarse junto con los síntomas, antecedentes y otros estudios.

¿Cuándo consultar?

Si tienes síntomas digestivos persistentes, no es recomendable acostumbrarse a ellos ni asumir automáticamente que se deben a una causa conocida. Por lo que es importante prestar especial atención a señales como:

  • Diarrea que persiste durante semanas
  • Sangre en las heces
  • Fiebre asociada con síntomas gastrointestinales
  • Anemia o deficiencia de hierro sin una causa identificada
  • Deficiencia de vitamina B12 sin explicación clara
  • Cambios digestivos acompañados de un deterioro en tu estado general

Estas manifestaciones no significan por sí mismas que exista una enfermedad inflamatoria intestinal. Sin embargo, sí pueden justificar una evaluación médica para determinar su causa.

Como resumió Marqués-Lespier durante la entrevista: “Tenemos que saber cuál es la causa”.

Identificarla a tiempo puede permitir iniciar el manejo adecuado y evitar que una condición potencialmente tratable avance hasta generar complicaciones.

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