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Lily García

El poder con consciencia

Hace poco uno de mis sobrinos dejó su trabajo porque ya no soportaba las burlas y malacrianzas de su supervisor inmediato.  Y él no era el único empleado en sentirse así, pero como el supervisor es familia del dueño de la compañía, no pasa nada.  Por si se lo están preguntando, la situación laboral no se prestaba para ninguna acción legal o querella ante una oficina de recursos humanos.  Era cuestión de quedarse y aguantar, o irse. 

El asunto me hizo recordar esa frase que he escuchado por ahí y que dice que “No hay nada más peligroso que un ignorante con poder”.  Cuando uso la palabra “ignorancia” no me estoy refiriendo a los estudios o falta de ellos que tenga una persona.  En este caso hablo de ignorancia emocional y, porqué no, espiritual. Hay quienes piensan que el poder corrompe.  Yo no coincido con esa visión.  Pienso que el poder, al igual que el dinero, corrompen cuando ya había algo “dañado”. Una persona feliz, segura de si misma, y con conciencia de prosperidad, va a ser siempre justa y generosa, teniendo o no teniendo poder o dinero.  

Cuando pensamos en “poder” lo primero que nos viene a la mente es la imagen de grandes empresarios o líderes de naciones.  Pero un ignorante con poder puede ser el gerente de negocio de comida rápida que llegó a lo que puede entender es lo máximo en ese momento en su vida y trata a los empleados a patadas. O puede ser el jefe o jefa de familia que como trae el sustento busca controlar a aquellos que dependen de él económicamente.   

Poder lo puede tener cualquiera en algún momento en su vida.  El gran reto está en entender las oportunidades que te brinda ese poder para crecer y ayudar a crecer a otros. El poder con conciencia se ejerce cuando va de la mano de la humildad, reconociendo que no hemos llegado solos a esa posición de poder, sino que somos el producto de muchos que nos apoyaron y creyeron en nosotros.  

Es poderoso con conciencia el que se evalúa constantemente y observa sus motivaciones. Es el que se hace la pregunta: “¿Esto que estoy haciendo o diciendo parte de mi necesidad de que otros sepan cuan poderoso soy o de un genuino deseo de ayudarlos?” El poderoso consciente es seguro de si mismo, reconoce sus fortalezas y debilidades, y comparte el crédito cuando su equipo tiene logros.  

Siempre nos vamos a encontrar con algún “ignorante con poder”.  En ese momento nos tocará darnos a respetar, pero también enseñar con nuestro ejemplo aprendiendo lo que no queremos ser el día que a nosotros nos toque ser líderes. 

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