El proyecto SMART-PREP evaluará a 300 madres y a sus hijos durante su primer año de vida para medir el impacto de la atención plena frente a métodos tradicionales
Comprender la relación directa entre el bienestar emocional materno y el neurodesarrollo temprano es el eje de una nueva investigación clínica en la isla. El Ponce Research Institute (PRI) lidera el proyecto SMART-PREP, una iniciativa que evaluará a 300 participantes embarazadas y a sus infantes durante los primeros 12 meses de vida para medir cómo distintas técnicas no farmacológicas ayudan a regular el estrés gestacional.
El estudio, respaldado por una subvención de $3.5 millones del Instituto Nacional de Salud de las Minorías y Disparidades en Salud (NIMHD), busca determinar si intervenciones estructuradas durante la etapa prenatal pueden traducirse en beneficios tangibles tanto para la madre como para el recién nacido.
Lee:Nueve meses de cambios: cómo acompañar tu columna durante el embarazo
Liderada por la Dra. Mary S. Rodríguez Rabassa, investigadora de PRI y catedrática en PHSU, la investigación dividirá al azar a las participantes en tres grupos para comparar el impacto de la atención plena (mindfulness) para el parto y la crianza frente a la educación prenatal tradicional Lamaze y el cuidado médico de rutina.
Te puede interesar:Altas temperaturas afectarían el embarazo y el desarrollo cerebral de los bebés
A diferencia de análisis puramente observacionales, SMART-PREP integrará marcadores biológicos de la respuesta al estrés con evaluaciones clínicas de estrés crónico, sintomatología emocional y dinámica familiar. Asimismo, se monitoreará el desarrollo cognitivo y motor de los infantes a los 6 y 12 meses de edad.
“Queremos comprender cómo las herramientas para regular el estrés durante el embarazo pueden relacionarse con la salud de la madre y el desarrollo temprano de su bebé. Esa evidencia nos ayudará a evaluar el potencial de intervenciones prenatales estructuradas que puedan incorporarse en el futuro a los servicios materno-infantiles”, explicó Rodríguez Rabassa.
El valor principal del proyecto radica en aportar datos científicos sólidos que permitan diseñar modelos de prevención primaria en salud materno-infantil sin necesidad de intervenciones farmacológicas, atendiendo factores que impactan de manera desproporcionada a las comunidades hispanas.

