Puerto Rico atraviesa un momento crítico en la disponibilidad y distribución de profesionales de la salud. Aunque a menudo se cita la cifra de 12.000 médicos con licencia en la isla, solo alrededor de 9.000 están activos en la práctica.
Uno de los datos más preocupantes es la edad de la fuerza laboral: cerca del 40 % de los médicos tiene 60 años o más, lo que anticipa una ola de jubilaciones que podría dejar a la población con un acceso aún más limitado a servicios médicos.
Lea: Entregan $238 mil en becas a médicos y profesionales de la salud
“Hoy contamos con apenas 9.000 médicos activos en Puerto Rico, y el 40 % de ellos tiene más de 60 años. Si no actuamos ahora, enfrentaremos una crisis mayor en la atención de salud de nuestra gente”.
Dr. Norman Ramírez Lluch
La situación se agrava con la distribución desigual de los profesionales. Mientras la mayoría se concentra en San Juan, regiones como Mayagüez y el oeste del país enfrentan serias carencias de especialistas y médicos primarios.
Actualmente, Puerto Rico arrastra una escasez de más de 1.200 médicos, un déficit que no se está logrando suplir al ritmo necesario. La formación de nuevos profesionales, que requiere años de estudios y residencia, no está respondiendo con la rapidez que demanda la crisis.
A esto se suma la insatisfacción de médicos jóvenes y en formación, quienes muchas veces consideran oportunidades de empleo fuera del país debido a mejores condiciones salariales y de trabajo.
A pesar de la magnitud del reto, Puerto Rico tiene la oportunidad de replantear su modelo de salud. Invertir en residencias médicas, fortalecer la medicina primaria y crear incentivos competitivos son pasos clave para retener el talento y garantizar atención médica accesible en todas las regiones. La solución está en la colaboración entre gobierno, academia y sector privado. Lo que está en juego no es otra cosa que el derecho de la población a un sistema de salud sólido y justo.

