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Bienestar GeneralSalud Mental

¿Te han tomado los vitales de salud mental?

Por: Nydia M. Cappas, PsyD, MBA*

Imagínate que estás en la sala de espera de la oficina de tu doctora. Al escuchar tu nombre, entras y un enfermero te toma la presión, te pesa y te hace unas preguntas sobre tu estado de ánimo. Si has pasado por este escenario, tienes experiencia con los vitales de salud mental.

¿Qué son vitales de salud mental? Usamos este nombre para referirnos a la práctica de verificar tu estado emocional en cada visita a tu proveedor de salud. Es una nueva manera que tienen los equipos de salud para atender en conjunto la salud física y la mental. 

Como pacientes, todos estamos familiarizados con los signos vitales. Cuando llegamos a una oficina médica sabemos que, antes de ver a la doctora, el personal nos tomará la presión arterial, el peso y en ocasiones la temperatura. Estamos acostumbrados a que los signos vitales son una parte normal y rutinaria de las visitas médicas. Solo nos falta añadirle los vitales de salud mental. 

¿Cómo se hacen los vitales de salud mental?

Cada vez son más los centros de cuidado primario que están integrando a sus rutinas los vitales de salud mental en las visitas. El proceso es bastante sencillo. Usualmente, un profesional de la salud te hace unas preguntas breves sobre tu estado de ánimo en las pasadas semanas. 

Las preguntas más comunes giran alrededor de la depresión y la ansiedad. La depresión y la ansiedad son como el catarro de la psicología. Es decir que muchos experimentamos síntomas de estas 2 enfermedades, y tenemos tratamientos efectivos para manejarlas. 

Además de medir depresión y ansiedad, muchas clínicas integran preguntas sobre uso de alcohol y sustancias, estigma y estilo de vida entre otras. Estas preguntas son breves y nos ayudan a trabajar con la salud de la población.  

¿Por qué es importante tomarnos los vitales de salud mental? La presión arterial nos ofrece un buen ejemplo. Si no se detecta a tiempo, la presión alta puede causar daños en órganos importantes de nuestro cuerpo y nos pone a riesgo de sufrir un ataque al corazón. A pesar de este riesgo, la presión alta puede pasar sin detectarse si no nos hacemos los vitales de forma rutinaria. Cuando detectamos la presión alta a tiempo, podemos entrar en un tratamiento o comenzar cambios en nuestra rutina que nos ayuden a estabilizarla. 

De igual forma, nuestra salud mental puede comenzar a deteriorarse sin que nos percatamos. Pudiéramos decir que nos comienza a subir la “presión emocional”.  Un breve examen rutinario, nos puede ayudar a identificar si tenemos la “presión emocional” alta. Si detectamos a tiempo que nuestra “presión emocional” está alta, podemos prevenir que se convierta en depresión o ansiedad, o que interfiera con nuestra capacidad de vivir una vida saludable. Al igual que con la presión arterial, hay tratamientos y cambios de rutina que nos pueden ayudar a mantener la presión emocional estable. 

¿Qué debo hacer?

La próxima vez que vayas a tu doctor, verifica y adopta esta nueva rutina con alegría. Sácale provecho y contesta las preguntas con tranquilidad. Recuerda que la salud siempre incluye la parte física y la mental. Siempre van de la mano y nunca están separadas.

Nydia M. Cappas, PsyD, MBA
Professor and Director Primary Care Psychology Program
School of Behavioral and Brain Sciences
Ponce Health Sciences University
Creadora del podcast Psicología Todo Terreno

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