Salud mental y autismo: ¿Cómo atender estas necesidades?

La salud mental en la actualidad sigue siendo un problema en salud pública, afectando a millones de personas en el mundo, manifestando complicaciones en individuos que padecen de diferentes enfermedades o trastornos.

En este caso, la Dra. Jennifer Del Valle, presidenta de la organización Alternativas para el Autismo, hizo un llamado para visibilizar e incluir dentro de esta conversación las necesidades particulares en personas con Espectro Autista (EA), teniendo como objetivo -reconocer que su bienestar emocional requiere atención, evaluación y servicios que están adaptados a cada individuo-.

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“La salud mental de las personas con EA requieren de una mayor atención, debido a que con frecuencia los esfuerzos se concentran en otros servicios y este aspecto termina quedando rezagado”, indicó la Dra. Del Valle.

Un llamado a la atención de la salud mental

De acuerdo con la Dra. Del Valle, cada persona autista tiene necesidades particulares, por lo que la atención psicológica debe adaptarse a su realidad y, así, tomar en consideración la forma en la que procesa la información, los estímulos y demandas de su entorno, dado a que estos procesos pueden ser diferentes a los de la población en general.

Asimismo la psicóloga explicó que, durante la niñez las dificultades emocionales no siempre se expresan de manera verbal. Señales como:

  • Irritabilidad
  • Cambios en la alimentación
  • Problemas de concentración
  • Variación en la conducta habitual 

Estas señales pueden ser indicios de que el menor presenta una situación que requiere mayor atención, pero frecuentemente cuando se habla de autismo, se piensa automáticamente que eso es parte de la condición, por lo que se debe evaluar un poco más a fondo.

“Cuando se llega a la adolescencia, se pueden sumar retos como las expectativas sociales y el llamado camuflaje, proceso mediante el cual algunas personas con EA intentan ocultar o modificar características propias para encajar socialmente”, indicó.

Asimismo, enfatizó en que ese esfuerzo constante puede generar ansiedad, inseguridad, baja autoestima y otras dificultades emocionales.

Desarrollo en diferentes etapas de la vida

La doctora señaló que en la adultez, se añaden factores que están asociados con las relaciones de pareja, el empleo, las figuras de autoridad y la cultura laboral. “A estas demandas se pueden sumar años de esfuerzo por poder adaptarse a expectativas sociales y comunicativas que pueden contribuir al agotamiento autista, más conocido en inglés como ‘autistic burnout’ ”.

“Los padres, familiares y cuidadores desempeñan un papel esencial en la identificación oportuna de posibles cambios emocionales, ya que son ellos quienes conocen de cerca los patrones habituales de la persona autista y pueden detectar señales como: cambio de sueño o alimentación, mayor retraimiento, pérdida de interés en actividades, rechazo hacia lugares o personas o regresiones en destrezas previamente adquiridas”, explico. 

De acuerdo con la experta, este tipo de cambios pueden estar asociados con condiciones de salud mental que coexisten con el autismo y cuyas manifestaciones que, en ocasiones, se confunden con características de esta condición del neurodesarrollo.

“No todas las personas autistas las desarrollan, cerca del 70 % presenta alguna, por lo que la importancia de explorar qué puede estar detrás de los cambios observados es esencial y no atribuirlo automáticamente al autismo”, compartió.

Recomendaciones 

La Dra. Del Valle recomendó a los padres a estar observando los cambios que presenten sus hijos o la forma en que ellos reaccionan, sí notan algo deben consultarlo con el pediatra, personal de apoyo escolar o un psicólogo que tenga conocimiento y experiencia en autismo para poder explorar qué es lo que le está provocando estos cambios.

“Es importante que las familias tengan una conexión activa con sus hijos, que conozcan sus detonantes y necesidades de regulación sensorial, así como también observar las situaciones desde la perspectiva del menor y mantener en el hogar una estructura consciente y flexible que respete su personalidad e individualidad”, recalcó.

Es importante hablar sobre el autismo como una condición del neurodesarrollo y evitar expresiones peyorativas o mensajes que puedan hacer sentir al menor que representa una carga. Ante las dificultades de acceso a servicios especializados de salud mental en Puerto Rico, Alternativas para el Autismo ofrece apoyo a las familias, programas de crianza y terapias individuales y grupales dirigidas a la población autista, libres de costo o a bajo valor.

A través de estos servicios, la organización busca facilitar una atención que responda a las necesidades particulares de cada persona y brinda a las familias herramientas para acompañar su bienestar emocional.

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